miércoles, 30 de agosto de 2017

Tras 61 años, resolvieron el misterio de una lluvia de meteoros "fantasma"

Gracias a la detección de un cometa muerto, investigadores japoneses lograron descifrar el enigma de Phoenicid, que tuvo lugar en 1956 en la Antártida. A qué se debió el curioso fenómeno



El 5 de diciembre de 1956, una expedición japonesa en la Antártida observó por primera -y única- vez la lluvia de meteoros Phoenicid, llamada así por la constelación Phoenix. Desde entonces, nunca más se pudo detectar, lo cual abrió un interrogante que recién hoy, 61 años después se puede resolver: ¿cómo surgió el inédito fenómeno?

La respuesta está en un cuerpo celeste desaparecido. El cometo Blanpain, que apareció por primera vez en 1819 y luego se esfumó. En 2013, astrónomos advirtieron un cuerpo pequeño que se movía a lo largo de la misma órbita que Blanpain. El cometa ya no era tal. Se había reconvertido en un asteroide.

¿Cómo es posible tal conversión? La coma y la cola de un cometa están hechos de gas y polvo que emerge de la superficie del núcleo. Todo ese gas y polvo escaparon del cuerpo central y ahora, de acuerdo a los dos equipos japoneses a cargo del descubrimiento, es más exacto llamarlo "asteroide".

Producto de la expulsión de gas y polvo, se formó un sendero espacial que gira la misma órbita que Blanpain. Los investigadores dedujeron que cada vez que la Tierra pasa a través del sendero, las partículas entran en contacto con la atmósfera y se deja ver como una lluvia de meteoros.

Con la presunción de que el cometa fantasma provocó Phoenicid, se decidieron a corroborarlo. Calcularon que otra lluvia de meteoros se produciría en diciembre de 2014. En ese momento, se separaron. Un grupo se condujo a la isla de La Palma, en archipiélago de Canarias, y otro a Carolina del Norte para observar el fenómeno.

En Carolina del Norte, se detectaron 138 meteoros. Los resultados, presentados en Publicaciones de la Sociedad Astronómica de Japón, muestran un pico de mayor actividad entre las 20 y 21 de la noche. Veintinueve de los meteoros -solo el 10% de la previsión- fueron identificados como Phoenicids.



"Esto indica que el cuerpo de Phoenicids todavía estaba activo como un cometa a principios del siglo XX y proporcionó meteoros, aunque su nivel de actividad era significativamente más débil que a principios del siglo XIX", sostuvo el equipo de investigación.

Pese a que aún los resultados de la isla de La Palma no se publicaron, los investigadores ya anunciaron su interés por ampliar el estudio. "Nos gustaría aplicar esta técnica a muchas otras lluvias de meteoros para las cuales los cuerpos de los padres están actualmente sin actividades cometarias claras, con el fin de investigar la evolución de los cuerpos menores en el Sistema Solar", remarcaron.

Hallazgo arqueológico: descubren dos cuerpos de 2500 años en El Salvador

Ocurrió luego de un estudio realizado en un terreno próximo a un sitio arqueológico en el poblado de Quelepa, en el este del país. Los detalles del entierro y las ofrendas que acompañaron a los individuos al más allá



Uno de los dos esqueletos hallados por la arqueóloga Michelle Toledo (AFP PHOTO / MARVIN RECINOS)

Arqueólogos descubrieron un entierro de dos individuos de unos 2.500 años de antigüedad, junto a vasijas de cerámica, en un municipio del este de El Salvador, según anunciaron este martes los investigadores.

"De acuerdo a las ofrendas de cerámica encontradas, el entierro pertenece al período Preclásico Medio (1200 a.c al 400 a.c)", declaró a AFP la arqueóloga Michelle Toledo, de la Secretaría de Cultura.

A menos de un metro de la superficie, "los individuos se encontraban uno sobre otro, el primero de ellos en posición decúbito lateral derecho flexionado, y el segundo en posición decúbito dorsal flexionado, este último con la característica de que sobre su cráneo se encontraba un cuenco", relató Toledo.

El descubrimiento se produjo luego de un estudio de la arqueóloga realizado desde junio pasado, en un terreno próximo a un sitio arqueológico en el poblado de Quelepa, en el este de El Salvador, donde se pretende desarrollar una urbanización.

Las ofrendas encontradas alrededor de las osamentas, según Toledo, se explican por que "el paso al inframundo era una situación complicada", debido a que los nativos suponían que se enfrentaban a sufrimientos en el más allá y sus allegados les colocaban provisiones.

El entierro es considerado "aislado" por cuanto no estaba asociado a una zona de entierros y no formaba parte de un contexto de ofrenda hacia una estructura prehispánica.

Entre el material asociado al entierro se encontraron otros cuatro cuencos, dos vasijas y una mano de metate que corresponderían a la antigua fase Uapala (500 a 400 a.c), similares a otras descritas por estudios que realizó el arqueólogo estadounidense Edward Wyllys Andrews en el sitio arqueológico de Quelepa a finales de la década de 1970.

Quelepa es un sitio precolombino en el este de El Salvador, donde se produjo una mezcla de población de Mesoamérica con civilizaciones que llegaron del sur.

Las osamentas fueron trasladadas desde Quelepa hasta un laboratorio del Museo Nacional, en San Salvador, donde los investigadores lavarán el material que pasará a formar parte de la colección nacional de arqueología.

Fuente: Infobae

lunes, 28 de agosto de 2017

Pocos saben su nombre, pero éste fue el hombre más rico de la historia

Jakob Fugger fue el banquero alemán más adinerado y conocido del Renacimiento, y acumuló la mayor cantidad de dinero nunca antes adquirida por un ser humano. A cuánto llegó su fortuna



Célebre en su país natal, consiguió trascender a partir de su fortuna, aquella que logró hace cientos de años, entendiendo a la perfección en qué lugar se encontraba la siguiente oportunidad para invertir.

Jakob Fugger, apodado "el Rico" fue un ignoto banquero alemán que arrastra con un título bastante particular: ser el hombre que más fortuna acumuló en toda la historia. Greg Steinmetz, periodista estadounidense, subsanó tal ignorancia mediante una intensa biografía de este acaudalado personaje nacido en Augsburgo en 1459.

La llamó The richest man who ever lived -aún no se tradujo al español-. Si su fortuna se comparara con el dinero actual, Fugger habrá alcanzado más de 500.000 millones de euros. Si bien nació en el seno de una familia de comerciantes exitosos, fue él quien potenció su apellido en toda Europa, al punto de seguir siendo un nombre referente en Alemania.

Falleció a los 66 años, pero jugó un papel muy relevante en diversas oportunidades, como el acceso al trono del Sacro Imperio Romano Germánico de Carlos I. "Para comprender el mundo financiero de hoy en día es necesario entender a Fugger", explica su biógrafo. Sin embargo, a lo largo de las páginas del libro, queda claro que el banquero alemán tenía una extraordinaria capacidad para comprender cómo lograr que su fortuna crezca en forma exponencial. .

Fugger logró entender el nexo entre el dinero, la guerra y el poder político. Vivió en una época en la que el comercio creció al tiempo que los instrumentos usados en los conflictos bélicos sufrían una gran transformación. Un momento de cambios, relevantes para el mundo comercial, como también para la sociedad.

Financió al Papa y a muchos hombres poderosos de su época. Negoció los derechos de los mineros a cambio de préstamos, obteniendo el monopolio del comercio de cobre y plata. También operó con las especias, una de las mercancías de la época más relevantes como intercambio.

Fugger también elaboró una red de información privilegiada. Pagó a mensajeros para que le revelaran 'noticias' importantes de las principales ciudades y de su actividad económica, política y militar. Así fundó la primera agencia de noticias. Fue pionero en crear una especie de cajas de ahorro, guardando el dinero de la gente por un interés anual del 5%.

Apoyó económicamente a Fernando de Magallanes en su vuelta al mundo (aunque falleció casi dos años antes de completarla y fue el guipuzcoano Juan Sebastián Elcano quien la terminó).

Asimismo, invirtió en medidas filantrópicas. Entre ellas, la construcción de El Fuggerei, unas casas que debían servir de refugio a los más pobres. Es el proyecto de vivienda social más antiguo del mundo. Este plan, todavía en funcionamiento, cuenta con 147 apartamentos de 60 m2 y las condiciones para acceder son las mismas que cuando se fundó: haber vivido al menos dos años en la ciudad, ser de la fe católica y ser indigente sin deuda.

En opinión de James Westfall Thompson, antiguo presidente de la Asociación Histórica estadounidense y profesor en la Universidad de Chicago (Estados Unidos), Fugger fue "el banquero más influyente que ha habido en toda la historia. Mucho más que cualquier otro nombre reciente".

domingo, 27 de agosto de 2017

La enigmática tablilla de 3700 años que revela los secretos matemáticos del Imperio Babilónico

Se trata de una pieza de arcilla que fue estudiada por científicos durante años. Ahora, un grupo de investigadores australianos afirmó que podría tratarse de una sofisticada tabla trigonométrica que los babilonios utilizaron para construir edificios, pirámides y canales

Las inscripciones de la tablilla Plimpton 322 podrían revelar los secretos
 arquitectónicos del imperio babilónico
Existen miles de objetos de la antigüedad encontrados por el hombre que hoy desvelan al mundo científico en pos de comprender los que podría ser los ejes claves de cientos de culturas hasta hoy desconocidas. En esta ocasión, se trata de la tablilla conocida como Plimpton 322, la cual se encuentra en el sur del actual Irak hace alrededor de cien años.


Un grupo de investigadores australianos aseguró poder comprender el propósito por el cual se grabaron las sorprendentes, y hasta el momento enigmáticas, inscripciones de su interior. Se estima que sería la clave arquitectónica, basada en modelos matemáticos, del imponente imperio babilónico.

Actualmente, la pieza lleva inscritas cuatro columnas y 15 filas de números en base sexagesimal, en escritura cuneiforme, que demuestran que la trigonometría surgió en Babilonia al menos mil años antes que en Grecia.

Esta pieza sin dudas ha tenido intrigados a los matemáticos durante años ya que, desde un principio, se dieron cuenta que contiene secuencias numéricas conocidas como ternas pitagóricas, grupos de tres números que cumplen la ecuación del conocido Teorema de Pitágoras, que relaciona los catetos con la hipotenusa de un triángulo rectángulo.

"El gran misterio, hasta ahora, era su utilidad. ¿Por qué los antiguos escribas habían acometido la compleja tarea de generar y ordenar esos números en la tablilla?", aseguró mediante un comunicado de la Universidad de Nueva Gales del Sur el investigador Daniel Mansfield.

"Las inscripciones eran una herramienta poderosa que podrían haber sido usadas para definir la topografía de terrenos, o para desarrollar cálculos arquitectónicos en la construcción de palacios, templos y pirámides escalonadas", agregó el especialista.

Las ternas de Plimpton 322 describen las formas de triángulos rectángulos a partir de cálculos trigonométricos basados en proporciones, en lugar de en ángulos y círculos, como es habitual en la tradición griega.

La tablilla babilónica se adelanta más de 1.000 años a la "tabla de cuerdas" del astrónomo y matemático griego Hiparco (190 a.C. – 120 a.C.), con la que lograba relacionar la longitud de los lados y los ángulos de un triángulo.

"Hay una gran cantidad de tablillas babilónicas, pero solo una fracción de ellas se ha estudiado hasta ahora. El mundo de las matemáticas tan solo está despertando ante todo lo que aquella sofisticada cultura nos puede enseñar", concluyó Mansfield.

Belgrano, los mapuches y el siglo XXI

Los que hoy con propiedad denominamos “pueblos originarios”, fueron denominados en los tiempos del descubrimiento e incluso durante el largo período colonial “indios”, por el error de haber creído que se estaba en la India y no en un nuevo continente, el que luego fue denominado América. Recordemos que las nuevas tierras “descubiertas” por Cristóbal Colón, fueron denominadas “Indias Occidentales”, en contraposición a las “Indias Orientales.” Se llamó américa al continente, mucho después en homenaje a Américo Vespucio, el flortentino que fue uno de los precursores en definir que se estaba ante un nuevo continente. Ahora bien, actualmente, en el siglo XXI, lleno de reivindicaciones a los “pueblos originarios”, no se ha tenido en consideración que América, al ser “descubierto” por los europeos, ya tenía nombre. Mientras que la etnia Kuna, indios de la zona de Colombia y Panamá, denominaban al gran territorio como Abya Yala, los aztecas lo nombraban Cem Ānáhuac, que podría traducirse como “tierra completamente rodeada por agua”.



En la Revolución de Mayo y en el proceso de independencia, la cuestión de los pueblos originarios y su integración en la sociedad de los criollos y españoles naturalizados en estas tierras, fue una cuestión central en el repertorio de las preocupaciones belgranianas. 

El país del Truptu fue una utopía belgraniana. Comprendía la actual zona limítrofe con Chile, que se extendía desde el sur de Mendoza hasta los territorios de la actual provincia de Neuquén y de éste al río Negro, alcanzando el río Colorado como así también la región del Nahuel Huapi. Belgrano, a partir de antecedentes de exploradores españoles que habían tomado contacto con indios de la región indicada, avanzó en la exploración que buscaba encontrar un camino libre de nieve que vincule Buenos Aires con Talca (Chile). El sueño belgraniano era un territorio bioceánico. 

Esta cuestión la inició como Secretario del Consulado y la siguió cuando los días de la alborada del país independiente. Sobre este particular -  vinculación Atlántico – Pacífico - y el país del Truptu, nuestro Instituto Nacional Belgraniano, ha publicado un excelente trabajo de la historiadora decana del mismo,  la Dra. Cristitna Minutolo de Orsi. (“Belgrano y sus dos utopías: China y el país del Truptu (Patagonia)”, publicado en Anales N° 12 del Instituto Nacional Belgraniano). En dicho enjundioso trabajo, fruto de una prolija investigación, nos sorprendemos por dos cuestiones: Belgrano se muestra como un estadista que es capaz de planificar acciones estratégicas de gobierno que se proyecten a varias generaciones, impactando radicalmente en el futuro de la sociedad y a la vez, contemplan la integración de los pueblos originarios. Esta particularidad, es casi original de Belgrano, porque más allá de lo ideológico, respecto de la valoración de los nativos, que fue compartida por muchos de los independentistas, él define obras y acciones del estado que a más de generar desarrollo,  implican en forma fundamental la incorporación de los pueblos aborígenes en un claro proyecto integrativo de la sociedad europea y la originaria. El pensamiento belgraniano se encuentra totalmente en las antípodas del proyecto de los terratenientes del puerto de Buenos Aires que llegaron a la Patagonia con la idea de conquista,  excluyendo e incluso matando brutalmente a los pueblos originarios.



Belgrano como Secretario del Consulado,  logra incrementar los conocimientos e  informaciones sobre el país del Truptu, pues a mediados de octubre de 1805 y en presencia de varios funcionarios del Consulado de Buenos Aires, se presentaron  Don Juan Rosales Yaupilaugien y el  hijo del cacique Juan Caniulaugien del país del Truptu. Estos venían acompañados por un primo hermano, Don Juan de Dios Dumuiguala, y un sobrino Don Juan Llumullanea, todos pertenecientes a la nación Mapuche. Ellos informaron sobre los pasos bajos que tenía la Cordillera a la altura de Río Negro y Neuquén. Luego de esta reunión, Belgrano recomienda al gobierno  se dicten medidas para atraerse la voluntad de los indios, que poseen terrenos por donde se deben pasar,  al tiempo de atraerlos a través del Evangelio al dominio de nuestro soberano, incorporándolos así a la “buena sociedad”. (sic). Belgrano pensaba un país que  incorporase e  incluyese. De ahí su proclama al Pueblo de Misiones del 8 de junio de 1810, el Reglamento para los naturales de las Misiones, dictado en el campamento de Tacuarí el 30 de diciembre de 1810, o su artículo en la Gaceta de Buenos Aires publicado el 14 de junio de 1810. (Todos estos publicados por el Instituto Nacional Belgraniano en su Biblioteca). Finalmente su proyecto más audaz: La organización del país independiente,  mediante una monarquía temperada o parlamentaria, encabezada por un rey de la Casa de los Incas, presentado ante el Congreso de Tucumán el día 06 de julio de 1816. 


Un dato interesante, es precisamente que mucha de la cartografía que archivó y produjo Belgrano en su proyecto del país del Truptu, le fue facilitada a José de San Martín, información que el Capitán de los Andes, aplicó a su planificación del histórico cruce. El Dr. Raúl Martinez Moreno, (ex Presidente del Insituto Sanamartiniano de Tucumán y miembro fundador de nuestro Instituto Brelgraniano en Tucumán), en su trabajo sobre la amistad de Belgrano y San Martín en Tucumán, destaca la charla de los próceres respecto del mejor camino para llegar a Lima, núcleo del poderío realista en sudamérica. 

Autor: Luis Horacio Yanicelli

Family Search Registros Migratorios Argentina 1882-1937

Está compuesto por libros de entradas de pasajeros, correspondientes en muchos casos a los datos que se podían obtener en el buscador del CEMLA pero que por primera vez podemos ver la imagen del libro original. También hay libros de salidas, toda una novedad alcance de todos



Miren el listado en cuya descripción está el mes y año del registro que contiene, no está ordenado así que miren toda la lista, tampoco no están todos los años.

Argentina, Distrito Federal, Buenos Aires, registros migratorios, 1882-1937

sábado, 26 de agosto de 2017

Lo que nunca te contaron de cómo nuestros próceres manejaron su dinero

Sarmiento dilapido la fortuna de su mujer. Rosas termino su vida como un modesto granjero en Inglaterra. Mitre tenia problemas para obtener préstamos. El juego condujo a San Martín a la bancarrota. Estas son sólo algunas de las historias que cuenta Mariano Otálora, economista experto en finanzas.

¿Cómo fue que Juan Manuel de Rosas, uno de los mejores administradores rurales y el hombre más poderoso de la Argentina en su época, terminó su vida como un modesto granjero en Inglaterra?

¿Por qué Domingo Faustino Sarmiento fue acusado de haber dilapidado la fortuna de su esposa? ¿Qué relación hubo entre la Campaña del Desierto y el súbito enriquecimiento de Julio Argentino Roca? ¿Por qué Bartolomé Mitre tenía tantas dificultades para obtener préstamos de dinero?

Estas son algunas de las preguntas acerca de los grandes próceres que se hace Mariano Otálora -director de la Escuela Argentina de Finanzas Personales- a lo largo de su nuevo libro Los próceres y el dinero, de Editorial Sudamericana, un trabajo de investigación de casi tres años en el que participaron varios historiadores.

Otálora es un economista, experto en finanzas, que ha escrito numerosos libros: Del colchón a la inversión, Inversiones para todos, ¿Qué hacemos con los pesos, Amor… sos la inversión de mi vida. Y recientemente acaba de sacar este libro donde cuenta cómo los héroes de la Patria manejaban sus fianzas. Así, en el subtítulo de Los próceres y el dinero, se lee  Inversiones, estafas y despilfarros de los grandes nombres de la patria.

En cada una de estas historias financieras se relata cómo grandes de la historia como Sarmiento, San Martín, Belgrano, Nicolás Avellaneda, Mitre, Roca y Rivadavia, entre otros, utilizaron o no, el poder para aumentar su patrimonio.

-¿Qué descubriste estudiando la economía de próceres como Sarmiento, Belgrano y Roca?

-De todo. Primero que muchos próceres por ahí no merecen el bronce como uno piensa, siempre hablando del punto de vista económico o de si utilizaron su poder o su posición para enriquecerse. Ahí encontrás los buenos y los malos.

-¿Quiénes son los buenos y quiénes los malos?

-Ya te digo que los buenos son personajes que, mientras más los estudiás y te metés, más te enamorás. Hablo de San Martín y Belgrano, que esos son sin dudas los buenos. Después tenés los malos, por decirlo de alguna manera, Rivadavia y Roca, que los podés cuestionar de muchas maneras porque realmente la posición de poder y el crecimiento de su patrimonio fueron de la mano. En cambio, San Martín y Belgrano le dieron la espalda al dinero y no utilizaron su posición para enriquecerse o crecer patrimonialmente.



-¿Cómo manejaba su economía Belgrano?

-Belgrano siempre le dio la espalda al dinero y eso que venía de un padre rico. Imaginate hoy al comerciante número uno en la Argentina, ese era el padre de Belgrano, Domingo Belgrano, pero era un estafador. Le hicieron un juicio, termina preso. Eso a Belgrano lo perturbó durante toda su vida y no utilizó la herencia de su padre. Empezó a trabajar en la función pública más para sobrevivir que para hacer dinero, donaba parte de sus ingresos y muere en la miseria absoluta. Era tan pero tan pobre que al morir no había plata para su lápida. Entonces cortaron un pedazo de madera de un mueble y esa fue la lápida en su tumba".

-En tu libro decís que Rosas terminó como un modesto granjero en Inglaterra. ¿Qué le pasó?

-Rosas era el empresario, el terrateniente número uno. Llegó a tener 300.000 cabezas de ganado. Hizo una fortuna incalculable. ¿Qué pasó? Se tuvo que ir exiliado. Agarró lo poco que tenía, algunos billetes de la época y también se llevó todos sus balances, fue muy inteligente. Pero acá en la Argentina obviamente fue perseguido, no tuvo posibilidad de defenderse y le expropiaron todos sus bienes. Rosas termina pobre, no porque no tuviera patrimonio, sino porque ante un juicio perdió absolutamente todo. Se vendieron todos los bienes. Muere como un pobre granjero inglés que tuvo que vender hasta sus últimas gallinas y sus vacas para comer.

-¿Cómo fue que Roca tuvo un súbito enriquecimiento?

-Roca era una persona muy hábil  y con visión para los negocios. Compraba tierras a 2,50 no porque apostara al desarrollo del negocio en el lugar que elegía, sino que le ponía desarrollo a la tierra. Por ejemplo, el ferrocarril. Él era el Presidente y determinaba por dónde iba a pasar el ferrocarril. Entonces compraba terrenos baratos y dos años después pasaba el ferrocarril y esas tierras las vendía, obviamente, muy caras.



-¿Sarmiento dilapidó la fortuna de su mujer?

-Sí. Ese es un dato muy gracioso. Sarmiento siempre fue un emprendedor, un soñador, pero también fue un busca que quiso permanentemente pertenecer a la élite pero que no tenía a veces el dinero que era determinante para participar. Sarmiento pega el salto cuando se casa con la viuda de su mejor amigo, un minero chileno que muere. Sarmiento se casa con Benita Pastoriza que es sanjuanina y a partir de ahí empieza a pegar el salto. El dato curioso es que durante toda su vida su mujer le dijo que él había dilapidado toda su fortuna. Y cuando analizás ves que es cierto, porque Sarmiento era un desastre con el manejo del dinero. Esto está relacionado con que al ser emprendedor y soñador era muy olvidadizo, no sabía dónde tenía la plata ni a quién le debía. Entonces la mujer se lo cuestionó en vida.

-¿Hay algo que reprocharle?

-Un dato negativo que encontré es que llegó a tener hasta cinco sueldos en simultáneo del Estado. Si uno se pone a ver y a analizar en esa época ya estaba mal visto. José Hernández ya decía que Sarmiento era un "hijo caro de la República".

-¿Sarmiento hizo grandes negocios?

-No. Por ejemplo, mandó a comprar una imprenta para poder imprimir sus libros. Vos no le encontrás a Sarmiento grandes negocios pero sí grandes intenciones de hacerlos. No hay dudas de que era un desastre con el dinero. No terminó en la miseria, terminó con un patrimonio modesto. No fue rico pero hasta en el testamento tuvo que explicar que no malgastó la fortuna de su mujer a pesar de que todo indica lo contrario.



-¿Rivadavia inventó la deuda externa?

-Sí. De Rivadavia el dato más negativo que se le conoce es que inaugura la deuda externa en el país y declara el primer default en la Argentina. Yo eso se lo justifico desde el punto de vista económico, porque me parece que esas decisiones estuvieron por encima de él. Tampoco lo podemos cargar a Rivadavia con eso. Pero sí encontré cosas que me llamaron la atención, como que él tenía muchos negociados con la banca inglesa.

-¿Pensaba en la Patria o en su bolsillo?

-Hay un episodio que te muestra cómo para Rivadavia sus negocios estaban por encima de la Patria y de la soberanía, que es lo que más le cuestiono. Por ejemplo, él le había vendido a uno de los ingleses la explotación de una mina de La Rioja. Cuando van a esa provincia los ingleses se encuentran con un gran caudillo, Facundo Quiroga, que les dice que ese papel que les firmó Rivadavia no tiene nada que ver: "Es mía y la estoy explotando yo". En ese momento el país estaba en guerra con Brasil. Rivadavia tuvo que decidir entre continuar la guerra con Brasil, que ya Argentina la venía ganando pero no tenía un mango para seguirla, o declararle la guerra a Quiroga, que lo había dejado mal parado con los ingleses. Eligió negociar mal con Brasil.  Y terminamos firmando un documento que no era conveniente para Argentina.

-¿Era bueno para los negocios?

-Rivadavia tenía una visión de negocios pero no era bueno realizándolos. Encontrás que eran más los negocios que perdía o fracasaban que los que realmente le iban bien.



-¿Por qué Mitre tenía dificultades para obtener préstamos?

-Esa es una parte ya en el final de su vida y de su carrera. Ni la misma gente de la redacción del diario La Nación le prestaba plata porque no la devolvía. Los mismos empleados decían "ahí viene Bartolomé Mitre" cuando sabían que les iba a pedir… Era poca plata, como si fueran hoy 50 o 100 pesos, pero sistemáticamente nunca te la devolvía.

-¿Por qué no la devolvía?

-Porque era olvidadizo…. ¡Vaya uno a saber! Pero nadie le prestaba a Bartolomé Mitre porque no devolvía nada. Se olvidaba y no le ibas a decir "me devolvés los 50 0 100 pesos".

-¿Qué tienen todos ellos en común?

-Encontrás que todos invertían más o menos en lo mismo porque no existían las posibilidades que hay hoy. La inversión número uno de todos sin duda era la tierra: medías tu patrimonio en cantidad de tierras. Pero la verdad es que eran muy básicos a la hora de invertir o de administrar su dinero. Lo único que encontré que, mal o bien, hay una vinculación entre su poder y cómo crecieron en su patrimonio. En algunos es lo que me dolió y molestó, pero en otros, en comparación, no fue tanto. Salvo San Martín, Belgrano o Nicolás Avellaneda, en el resto encontrás simpre una vinculación en cómo crecieron patrimonialmente.



-¿Qué podes decir de San Martín?

-Lo acusan de robarse tesoros nacionales cuando estuvo en Perú. Tambien tenia una gran atracción por el juego, lo cual lo llevo a perder todo su dinero.

-¿Cuál fue el prócer más hábil en el manejo del dinero?

 –Urquiza fue uno de los empresarios más aventajados de su tiempo, siempre atento a todos los avances tecnológicos y nuevas oportunidades de negocios. A lo largo de su vida fue comerciante, terrateniente, banquero, hasta empresario del transporte, incluidos ferrocarriles y barcos. Fue un emprendedor todo terreno.

Fuente: Infobae.com por Camila Hadad

martes, 22 de agosto de 2017

Los Lísperguer Wittemberg: una familia alemana en el corazón de la cultura chilena

Identidad y esplendor de la primera familia colonial de Chile



La familia alemana Lísperguer, protegida de Carlos V, y de gran éxito en el Chile y Perú colonial de los siglos XVI y XVII, ha despertado un enorme interés mediático, convirtiéndose en un verdadero fenómeno social. De ella y su célebre tópico literario “la Quintrala” (el Quijote chileno) se han hecho un sinfín de estudios desde vertientes tan dispares como la sociológica, psicológica, criminalista, etnográfica, genealógica, literaria, feminista… exteriorizados a su vez en centenares de expresiones tales como: artículos, monografías, tesis doctorales, ensayos, novelas, conferencias, programas de radio, documentales, series televisivas, películas, obras de teatro e incluso óperas… La historia de la familia Lísperguer representa una fusión de nobleza y mestizaje, opresión y libertad, arribismo y altruismo, heroísmo y perversión, religión y paganismo, esoterismo e idolatría, subversión de los códigos éticos de una sociedad, inversión de valores establecidos y muchas cosas más que forman parte ya de un ávido imaginario colectivo. 

En esta nueva investigación realizada por el experimentado investigador Daniel Piedrabuena, se desmitifican muchos falsos ídolos y supersticiones erigidos en torno a esta familia, propagadas con vigor desde la época colonial, aportando nuevas pruebas sobre su origen en Alemania, que suponen una primicia reveladora en una materia especialmente sensible para la cultura nacional. A su vez, el conocimiento que nos ofrece sobre sus primos hispanos, “los Wittemberg”, enriquece nuestro campo de visión y nos permite entender, arropados de buenos argumentos, la verdadera naturaleza de esta familia. De ella deriva el marqués de Valdeflores, figura icónica de la Ilustración Española, foco también de innumerables estudios internacionales. En definitiva, todo este nuevo material fruto de muchos años de arduas investigaciones en los más acreditados archivos de España, nos abre la puerta a un debate de gran espectro sobre la idiosincrasia de esta familia, respondiendo así a un clamor incesante por comprender un misterio, de enorme repercusión y seducción, que sigue convulsionando de forma importante el pensamiento y las letras de nuestro tiempo.

lunes, 21 de agosto de 2017

El "pardo Gil", de hijo de esclavos a retratista oficial de San Martín

Un libro editado por la Universidad de San Martín reconstruye vida y obra del “pardo Gil”, un pintor peruano que retrató a los próceres de la Independencia. Un caso de ascenso social en una etapa de convulsiones. Extracto

José Gil de Castro. José de San Martín. Santiago, 1820.
Óleo sobre tela. 52 x 36 cm. Museo Histórico Nacional
El pintor peruano José Gil de Castro (1785-1837) fue el más importante y prolífico de los años de la emancipación sudamericana. Su obra está dispersa en museos y colecciones privadas, pero es el Museo Histórico Nacional de Argentina el que tiene una colección más numerosa.
Retrato de José B. de Tagle Portocarrero, marqués de Torre-Tagle y de Trujillo.
José Gil de Castro. Lima, 1822. Óleo sobre tela. 107 x 83,5 cm. 
Museo Histórico Nacional. Antes de la restauración.

Retratos de revolución y guerra. Gil de Castro en el Museo Histórico Nacional de Argentina (UNSAM), editado por Néstor Barrio y Laura Malosetti Costa, reúne trabajos de varios autores (Roberto Amigo, Natalia Majluf, Fernando Marte y Carolina Vanegas Carrasco, entre otros). El libro fue presentado este 17 de agosto, 167º aniversario de la muerte de José de San Martín,  en el Museo Histórico Nacional. 

Contiene los principales textos del catálogo razonado de este artista y las conclusiones del equipo de especialistas -historiadores del arte, químicos y restauradores- que trabajaron en el proceso de restauración de esta colección.

Por otra parte, en el citado Museo, la sala "José Gil de Castro. Pintor de Libertadores", estará abierta al público hasta el 27 de agosto.

Retrato de José María Aguirre. José Gil de Castro. Lima, 1822.
Óleo sobre tela. 108 x 84,5 cm. Museo Histórico Nacional
Retratos de Revolución y guerra (extracto)

[En] el marco de la sociedad colonial, en que el nacimiento fijaba los grandes rasgos del destino individual, el punto inevitable de partida para [la biografía de José Gil de Castro] son sus ascendentes. Si bien hoy es extendido conocerlo, sobre todo en el ámbito chileno, como el "mulato Gil", es claro que el propio artista no habría usado ese término para referirse a sí mismo, como tampoco parecen haberlo hecho sus contemporáneos. Las fuentes mencionan acaso la denominación "pardo libre", para designar su estatuto racial, una categoría que, sin embargo, es citada por única vez en su información matrimonial. Fuera de esa escueta referencia, sabemos de su origen principalmente a través de la partida de casamiento de sus padres, en que se nombra a Mariano Carbajal Castro como pardo libre y a María Leocadia Morales como negra y esclava. Aunque su madre habría obtenido su libertad poco tiempo antes del nacimiento de Gil, su hermano mayor, Juan José, pasó su infancia y adolescencia como esclavo. (…)

Aunque nacido libre y con el aura de legitimidad que le otorgaba el matrimonio de sus padres, la esclavitud era aún un estigma familiar del que Gil de Castro no podría escapar del todo. Los pocos datos que se han podido recoger de su biografía confirman su voluntad de superar y sublimar sus orígenes a través de un esfuerzo permanente por el reconocimiento social y profesional.

El deseo de elevar su posición se revela en la forma de designarse. El pintor se identificará indistintamente utilizando a veces sus nombres de pila –José Gil– y otras su nombre completo –José Gil de Castro–. (…) Pero es interesante (que) Gil haya introducido la preposición "de" antes del apellido; sin duda, una estrategia para otorgarse mayor importancia (…).

Entre las artes manuales todavía consideradas "mecánicas", la pintura era probablemente una de las que mayor prestigio alcanzaba en el imaginario colonial, una práctica atractiva para quienes, como Gil de Castro, buscaban en esa profesión no sólo un medio de subsistencia, sino una vía para el ascenso social.

En ese contexto debió aprender también a leer y a escribir, un conocimiento que, en el tránsito al siglo XIX, seguía siendo el privilegio de unos pocos. Es posible distinguir en Gil de Castro un afecto particular por la palabra escrita, que se refleja en su vocación por la caligrafía, aplicada a todo tipo de inscripciones y firmas. (…)

“Nada prefirió más que la Libertad de la Patria”:
es el lema inscripto por Gil de Castro en este retrato de San Martín
No sería improbable que el impacto de los nuevos actores y las diferencias sociales que pusieron en evidencia hayan generado, en Gil de Castro, la percepción de que existían en Lima claras limitaciones para el desarrollo de su carrera, lo que posiblemente afectó su decisión de dejar el Perú. Podría incluso especularse si acaso la resolución arriesgada de pasar a un territorio en guerra, como era Chile en 1813, no haya tenido que ver con alguna expectativa respecto de las posibilidades que el nuevo régimen republicano pudiera quizá abrirle. (…) Su rápido ascenso y la gran cantidad de encargos que recibió al llegar a Chile son los mejores indicios del vacío que venía a llenar. (…)

Desde la perspectiva de la tradición limeña, de la que procedía, el retrato era efectivamente un género ostentoso y de gran aparato, producido para el entorno de la corte virreinal y los círculos aristocráticos de la capital. Desde la mirada chilena, era también un género que Gil de Castro estaba por entonces contribuyendo a imponer en una ciudad como Santiago, que buscaba afianzar su posición emergente mirando hacia los modelos impuestos en Lima. No es casual que figure como "Limeño, retratista" en la lista del gremio de pintores de la capital chilena, en mayo de 1817, una designación que señala claramente lo excepcional que podía resultar su especialización. (…)

En efecto, en el corto pero intenso período de la reconquista, entre fines de 1814 e inicios de 1817, Gil de Castro había ganado preeminencia como el pintor de elección de las familias identificadas con la monarquía española. Sus retratos de Fernando VII, de la aristocracia chilena y de algunos de los más conspicuos funcionarios realistas señalan, no tanto una posición personal, como la causa a la que, inevitablemente y de diversas formas, debió servir en ese momento político. (…)

La victoria patriota en Chacabuco, en febrero de 1817, sellaría el final definitivo del viejo orden y abriría una nueva etapa en el proceso revolucionario de la región. Santiago sería, en los años siguientes, el centro efectivo en donde confluirían las principales fuerzas de la causa de la independencia. Con las tropas de José de San Martín se establecerían entonces, en Santiago, los altos oficiales procedentes del Río de la Plata, un grupo significativo de corsarios y militares británicos y franceses, así como diplomáticos, comerciantes y políticos de distintos puntos. Así, el mismo año en que firmaba su último retrato de Fernando VII, Gil de Castro empezaba la gran serie de lienzos dedicados a San Martín, su círculo de oficiales y, poco después, a las figuras preeminentes del nuevo Estado independiente de Chile. (…)

Retrato de Tomás Guido. José Gil de Castro. Santiago, 1819.
Óleo sobre tela. 111,5 x 83,5 cm. Museo Histórico Nacional
Gil parece tomar entonces conciencia del lugar que cobraba el retrato en esta nueva coyuntura, así como de su propio papel en la construcción de la memoria del proceso de la independencia y de la formación nacional. Es interesante que una de las primeras obras en que se define el cambio sea el pequeño retrato de Bernardo O'Higgins, que lleva al pie una nueva fórmula autográfica, casi tan extensa como la relación de méritos del retratado: "Lo retrató fielm.te el Cap.n  de exto José Gil, 2.º Cosmografo, miembro de la mesa Topographica, y Antigrafista del Supremo Director: Año de 1821".

Entre todos estos cargos, el único que ha podido ser documentado es el de capitán de fusileros que le había sido acordado en Santiago a fines de 1817, en el Batallón de Infantes de la Patria, cuerpo compuesto por pardos libres (…). Es posible imaginar, en este punto, a Gil de Castro vestido de uniforme, como emulando a los oficiales que le había correspondido retratar. (…)

Cierta cercanía entre ambos (Gil de Castro y O'Higgins) queda insinuada en el gesto de firmar como "Antigrafista del Supremo Director", un título crucial para comprender tanto las aspiraciones de Gil de Castro como las ideas estéticas de su tiempo. (…) Antonio de Nebrija definió al antigraphus como "el que dibuja sacando de otra cosa", lo que lo asocia con la transcripción e imitación. Esa definición abarca, por extensión, también al retrato, un género que, tanto en la tradición europea como en los rastros que quedan del discurso artístico colonial, llegó a ser el paradigma de la veracidad y de la mimesis. El propio Gil recurre insistentemente a las fórmulas "lo retrató fielmente" o "lo delineó fielmente", un uso que busca afirmar el mérito del pintor sobre la perfección de la semblanza. (…)

Radiografía del retrato de San Martín de 1820

Es con esos títulos que emprende el regreso a Lima en 1822, siguiendo el camino abierto por San Martín y la Expedición Libertadora. (…) Sus estrechos vínculos con San Martín, entonces Protector del Perú, le permitieron acceder rápidamente a los círculos patriotas de la capital. En julio de ese año, precisamente, firmaba con nuevos títulos el retrato de cuerpo entero de Micaela Echevarría, esposa de José Bernardo de Tagle –quien ejercía en ausencia de San Martín el cargo de Supremo Delegado–: "Prof. José Gil Cap.an de Ynfantería de exto. Miembro de la mesa Topographica y Proto Retratista de la República de Chile". (…)

La obra de Gil de Castro permite reconstruir, entre otros aspectos olvidados de la experiencia revolucionaria rioplatense, la imagen que construían los oficiales de sí mismos, en una trama donde cuentan desde los distantes afectos familiares hasta el orgullo personal por los premios y méritos obtenidos en la lucha. Cada retrato condensa la biografía de la revolución. (…)

Gil de Castro se encontraba en el lugar estratégico del desarrollo de la guerra y supo –como tantos otros– beneficiarse de esa situación superando el escollo de su actuación artística durante la restauración absolutista. Este es un dato notable: su consolidación como el pintor más relevante de Chile ocurrió luego de Rancagua. Es posible imaginar su incertidumbre posterior a Chacabuco, más aún después de Cancha Rayada. Tal vez, su relación con los franciscanos le permitió un acercamiento a las fuerzas patriotas, sellado en el obsequio de la pintura de San Matías a San Martín y en la comitencia posterior de los retratos oficiales de este último. (…)

El artista necesita afirmar su nueva condición de patriota, pero también el ejército –la militarización– es el espacio que permite actuar corporativamente subsumiendo la corporación gremial del oficio. Es necesario el desplazamiento del gremio al regimiento, ante la ausencia de la legitimación profesional de la academia. Es notable que los ascensos militares ocurriesen luego de la comitencia de los retratos de San Martín. Tras la primera serie del general rioplatense, es ascendido a teniente primero de la tercera compañía de Infantes de la Patria y, luego de la segunda, en diciembre, a capitán de fusileros (…). La original aristocracia ciudadana de los méritos no solo mitiga el orden social de castas, sino que obliga a la publicidad de aquellos, ya que la revolución necesita de la expresión pública de fe, de la ejemplaridad virtuosa.

Por ello, las condecoraciones que refieren a toda la trayectoria militar al servicio de la revolución en cada retratado, su servicio a la causa americana. En este sentido, Gil de Castro, en sus largas cartelas del reverso, no se dirigió al espectador circunstancial del retrato –que no podía leerlas sin dar vuelta la pintura–, sino al propio retratado. El que lo retrata es un igual, otro ciudadano armado. (…) El anverso es ahora soporte de los lemas, nada más programático que el pronunciado en San Martín: "Nada prefirió más que la Libertad de la Patria".

Gil de Castro se presenta, entonces, como un artista sujeto a la coyuntura política que define su comitencia, aunque tal vez pueda suponerse que su apoyo a la causa patriota no es circunstancial –como muchos realistas, hubiera podido marchar a Lima–, sino consciente de que la misma favorece el ascenso social, que la sociedad de castas limeña no le hubiera permitido, y para ello, tiene el doble camino del ejército y el arte de la pintura, que la revolución ha unificado.

En este sentido, su temprana radicación en Santiago –con la modificación desde 1811 al régimen de tributos de castas y libertad de vientres– puede haber sido estimulada por la mayor movilidad que parecería augurarle los cambios revolucionarios a un "pardo libre" (…) La guerra revolucionaria obliga a la administración militar de lo artístico; Gil de Castro solo puede recibir sus encargos desde su nueva afirmación como ciudadano, cosmógrafo y capitán.

(…)… la obra de Gil de Castro no tiene relevancia en el relato del arte en el Río de la Plata, ya que las historias nacionales se han escrito con aquellos artistas que actuaron entre los posteriores límites territoriales del Estado moderno, aunque hayan pasado tan brevemente como Rugendas o Monvoisin. Aquella política fisonomista determinó su inclusión en el museo pero, a la vez, su exclusión del relato artístico.

Gil de Castro es solo, entonces, el pintor de los tempranos retratos de San Martín, más valorados por su condición de retrato del natural que por su calidad artística. Sin embargo, es difícil comprender el pasaje del antiguo régimen al arte republicano en el Río de la Plata sin pensar en el conjunto de retratos del artista peruano. Las elites de Buenos Aires, durante largo tiempo un lugar periférico en la estructura colonial hasta las reformas que la ubicaron como cabecera del nuevo virreinato, asumieron un papel central en la dinámica de los acontecimientos de comienzos del siglo XIX. Gil de Castro es el único artista que permite dar cuenta de la militarización rioplatense.

Fuente: Infobae

domingo, 20 de agosto de 2017

Bernardo de Monteagudo

Bernardo José Monteagudo nació en Tucumán, el 20 de agosto de 1789 y murió asesinado en Lima, el 28 de enero de 1825 fue un abogado, político, periodista, militar y revolucionario argentino, de posible origen mulato mezcla de criollo con una esclava de origen africano, que participó en los procesos independentistas en el Río de la Plata, Chile y Perú. Fue un temprano promotor de la independencia hispanoamericana,​ y a la edad de diecinueve años, uno de los líderes de la Revolución de Chuquisaca del 25 de mayo de 1809, de cuya proclama fue el redactor.



Vinculado a los "jacobinos argentinos" de la Revolución de Mayo, en especial al porteño Juan José Castelli, practicó, al igual que ellos, violentas políticas revolucionarias, adhiriendo al sector más radical del movimiento independentista. En 1811, fue autor del primer proyecto de constitución del Cono Sur americano. En 1812 reorganizó la Sociedad Patriótica del partido morenista, con cuyos miembros ingresó a la Logia Lautaro, que integraron entre otros Bernardo O'Higgins, José Miguel Carrera y José de San Martín.

Influyó en el Segundo Triunvirato, la Asamblea del Año XIII, de la que fue miembro, y el gobierno del Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Carlos María de Alvear.

Acompañó al general José de San Martín como auditor del Ejército de los Andes y sería de acuerdo a sus propias afirmaciones, que por otra parte son rechazadas por parte de la historiografía chilena el redactor del acta de independencia de Chile que proclamó Bernardo O’Higgins en 1818. En Perú, fue ministro de Guerra y Marina y, posteriormente, también ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores de San Martín, durante el primer gobierno independiente de ese país.

Luego del retiro de San Martín, colaboró con el libertador Simón Bolívar. Desarrolló una visión americanista de la revolución hispanoamericana, que lo llevó a proponer y diseñar la organización de una gran nación con los territorios que habían pertenecido a la corona española. Su ideario se confundió con el sueño idéntico de Bolívar, quien convocó el Congreso Anfictiónico de Panamá para establecer una confederación que incorporara a todos los estados de América.

Fundó y dirigió periódicos independentistas en tres países, como la Gaceta de Buenos Aires, Mártir o Libre y El Grito del Sud, en Argentina; El Censor de la Revolución en Chile, y El Pacificador en Perú.

Monteagudo murió asesinado en Lima, a la edad de treinta y cinco años. Su figura ha sido injustamente relegada.

Los restos de Monteagudo ya descansan en el Cementerio del Oeste 

Un cráneo de 13 millones de años muestra cómo serían los antepasados humanos

Para el ojo inexperto, la zona oeste del lago Turkana, en el norte de Kenia, parece infértil, con colinas rocosas y cenizas volcánicas.



Pero los antropólogos saben que la región de Napudet, donde está Turkana Basinas, es un prometedor lugar para encontrar fósiles de la época del Mioceno Medio, hace unos 13 millones de años. La persistencia de un profesor daría como resultado un monumental descubrimiento: un raro y completo cráneo de un bebé que podría dar a los científicos una visión de cómo lucían nuestros antepasados.

Por poco el descubrimiento no se da.

Isaiah Nengo, profesor de antropología en el De Anza College en California, buscó, en 2014, un equipo para formar una expedición de tres semanas. Pero nadie quería ir.

"No había nada útil que encontrar", dice Nengo que le respondían.

Él, que acababa de pasar dos años en la Universidad de Nairobi con una beca Fulbright, volvió a Kenia y reunió a un grupo de investigadores locales de fósiles. Había seis en total, incluyendo el cocinero del campamento.
Durante dos semanas de agosto, el equipo excavó pero no encontró nada. Aunque Nengo sabía que eso no era raro para la zona: "Podrías ir varios días, pasarte semanas y semanas y no encontrarías nada". Pero tenía la esperanza de encontrar algunos restos de fósiles o fragmentos de huesos, cualquier cosa para que la expedición valiera la pena.

El 4 de septiembre de 2014, el equipo volvió a trabajar durante varias horas en el lugar de la excavación y regresó con las manos vacías. La tripulación, cansada y decepcionada, guardó todo y comenzó a caminar de regreso al Land Cruiser, estacionado a poco más de un kilómetro del lugar donde habían estado trabajando.

Un miembro del equipo, el cazador de fósiles keniano John Ekusi, sacó un poco de tabaco y empezó a hacerse un cigarrillo.

Ekusi se adelantó al grupo y, al cabo de un rato, Nengo vio que el hombre se había detenido para inspeccionar algo con un fervor que le resultaba familiar.



"Si eres un buscador de fósiles, ya conoces esa mirada. Es como una bomba atómica que, aunque pueda explotar, no te importa porque estás muy concentrado en lo que estás observando", relata.

Cuando el grupo alcanzó a Ekusi, él había tocado la parte superior de un fósil.

"Casi al instante supimos que era el cráneo de un primate. Acabábamos de encontrar algo, estábamos muy felices", cuenta.

Eso que encontraron acabaría siendo lo que se cree que es el cráneo más completo de una especie extinta de simios en el registro fósil. Después de más de dos años de trabajo sofisticado en la proyección de la imagen y en la investigación geológica adicional en el sitio del hallazgo, el descubrimiento fue publicado en la revista Nature.

Según el artículo, los hallazgos de fósiles "más jóvenes" (los que tienen entre 6 y 7 millones de años) han arrojado luz sobre los antepasados humanos y los chimpancés. Sin embargo, se sabe mucho menos sobre los antepasados de más de 10 millones de años de todos los simios y humanos que existen ahora en la Tierra.

"Los fósiles relevantes son escasos y principalmente son dientes aislados o huesos parciales de mandíbula", según explica el artículo de la revista. "Por tanto es difícil encontrar respuestas a dos preguntas: ¿el ancestro común de los simios y los seres humanos se originó en África? ¿Cómo eran estos antepasados?", agrega.

El descubrimiento del cráneo de los simios infantiles, apodado como "Alesi" (que significa antepasado en Turkana, ayuda a superar algunas de esas incógnitas, no solo por lo intacto que está el exterior del cráneo sino por cómo se conserva el interior.

En septiembre de 2015, aproximadamente un año después de este hallazgo, Nengo obtuvo autorización del gobierno para llevar el cráneo desde Kenia a la instalación europea de radiación sincrotrón (ESRF) en Grenoble, Francia. Para él, según admitiría más tarde, sería una de las experiencias más angustiantes de toda su vida.

"Me senté todo el rato con ese espécimen en mi regazo hasta que llegamos a Grenoble. No lo aparté de mi vista, si iba al baño él iba conmigo", recuerda.

En la instalación, que produce las radiografías "más intensas del mundo", los científicos escudriñaron el cráneo y formaron imágenes en 3D para mostrar lo que era.

"Con su registro diario de las líneas de crecimiento hemos podido revelar la cavidad cerebral, los oídos internos y los dientes adultos no erupcionados", comentó en un comunicado Paul Tafforeau, un científico de ESRF. "La calidad de nuestras imágenes fue tan buena que pudimos establecer que los dientes del bebé tenían como un año y cuatro meses cuando falleció", añadió.

Al principio, los investigadores sospechaban que Alesi había sido un bebé gibón debido a su pequeño hocico. Sin embargo, una vez realizadas las exploraciones se determinó que los tubos auditivos óseos estaban completamente desarrollados, así como también los dientes adultos no erupcionados. Estaba claro que Alesi había sido un simio.

"Los gibones son conocidos por su comportamiento rápido y acrobático en los árboles. Pero los oídos internos de Alesi muestran que habría tenido una forma mucho más cautelosa de moverse", manifiesta Fred Spoor, del University College de Londres y del Instituto Max Planck de antropología evolutiva.

Los dientes de Alesi demostraron que el cráneo infantil no solo pertenecía a un simio cualquiera, sino a una especie que no se había conocido antes y que recibió el nombre de Nyanzapithecus alesi. Hasta entonces, los científicos no estaban seguros si las especies Nyanzapithecus eran monos o si se habían originado en Asia o África. Ahora, tal y como dijo Nengo, podría concluir que Alesi había sido parte de un grupo de primates que vivieron hace más de 10 millones de años en África.

"Siempre es muy importante saber, cuando estás buscando los linajes ancestrales, qué continente está envuelto. Eso ayuda a explicar la evolución de ese grupo en particular", sostienen Nengo. Alesi proporciona un vínculo importante entre los antepasados comunes de los simios, los humanos ancestrales y los primeros seres humanos.

"Encontrar este pequeño bebé que murió en la ceniza volcánica hace 13 millones de años muestra cómo fue nuestra etapa prehumana", confiesa.

Alesi está de regreso a Kenia. Nengo aseguró que planea continuar el trabajo de campo allí y utilizar ese descubrimiento "como una especie de ancla" para el estudio de los bebés y su papel en la evolución de los simios y los seres humanos.

miércoles, 16 de agosto de 2017

¿Mito o realidad?: la historia del gigante patagónico de dos cabezas

En un museo norteamericano yacen los restos de un hombre de 3,66 m que, aseguran, tiene origen sudamericano. Un recorrido por las leyendas que se forjaron a su alrededor

Kap Dwa, el gigante de dos cabezas: ¿mito o realidad?
Un pequeño museo de Baltimore, en EEUU, o más bien una "tiendita del horror", conserva los restos momificados de un gigante de 3,66 metros con dos cabezas, que aseguran tendrían origen patagónico.

El gigante de 3,66 m se encuentra en EEUU
Para entender el comienzo de la leyenda hay que remontarse siglos atrás, cuando el marino portugués Fernando de Magallanes llegó a las costas patagónicas entre 1510 y 1520, en la búsqueda de un paso entre el Atlántico y el Pacífico, paso que hoy lleva su nombre. Pero aquel viaje no solo sirvió para hallar el afamado estrecho sino para colocar a esta parte del mundo como uno de los epicentros de vida "gigantesca".

Antonio Pigafetta, marino fiel a Magallanes, escribió en la bitácora del viaje: "Vimos cerca de la playa (en la Tierra del Fuego) un hombre que era tan grande, que nuestra cabeza llegaba apenas a su cintura". Los llamaron "Patagones", algunos historiadores aseguran que la nominación proviene del tamaño desmedido de sus pies, otros que surge a partir de una novela popular en ese entonces, Primaleón, que incluyó una raza de salvajes llamada Patagonians. Por una razón u otra, de allí deriva el nombre Patagonia.

La cuestión es que, gigantes o no, la Patagonia quedó marcada a fuego por estas leyendas y hay una historia en particular que coloca a esta región del mundo como la progenitora de un fenómeno irrepetible: Kap Dwa, el gigante de dos cabezas.

La realidad es que no hay ningún documento fidedigno de época que ayude a comprobar la procedencia de este ser y su existencia -o aparición- se basa en dos historias.



De acuerdo con la primera, Kap Dwa fue encontrado por marineros españoles más de un siglo después de la visita de Magallanes, alrededor de 1670, en una playa del sur. Entonces fue capturado y llevado a un barco, donde fue atado a un mástil; pudo escapar a las ataduras y comenzó a pelear por su libertad, pero terminó muerto debido a una lanza que atravesó su pecho.

Fue momificado para alcanzar las costas de Gran Bretaña, donde fue un fenómeno de feria, y más tarde, ya en el siglo 19, llegó a los Estados Unidos donde continuó su derrotero como rareza de circo.



La segunda historia asegura que el gigante fue encontrado ya muerto en una playa con una lanza en su pecho. De acuerdo con esta versión, su procedencia sería Paraguay, donde los nativos momificaron su cuerpo y lo adoraron hasta que George Bickle, capitán de la goleta británica Olive Branch, conoció la historia y se robó el cadáver para transportarlo al Reino Unido.

En 1914, después de pasar de una feria de espectáculos a otra, los restos terminaron en el muelle Birnbeck en Weston, Reino Unido, donde se exhibió por 45 años hasta que Lord Thomas Howard compró los restos en 1959. Esta, la segunda versión, pertenece a Robert Gerber, norteamericano, coleccionista de rarezas, quien hoy es propietario del cuerpo, y quien todos los días pasa frente a la vitrina que protege a Kap Dwa, en su tiendita de horrores conocida como Bob's Side Show.

martes, 15 de agosto de 2017

La feroz competencia que fue clave en la desaparición de los neandertales de la faz de la Tierra

La desaparición, hace 40.000 años, de la especie arcaica humana neandertal ha sido un misterio para la ciencia.

Tanto los neandertales como los homo sapiens se alimentaban
de plantas y mamuts principalmente
La estirpe neandertal sobrevivió durante cientos de miles de años, en medio de severas fluctuaciones de temperatura, solo para ser testigos de la colonización de Europa por el Homo sapiens, los ancestros del humano moderno, hace 43.000 años.

El declive y eventual extinción del neandertal, apenas tres milenios después, se ha atribuido a que homo sapiens tenía una dieta más flexible y variada, y pudo ajustarse mejor a los tiempos de escasez. 

Sin embargo, un equipo internacional de científicos basados en Tubinga, Alemania, echa por tierra esa teoría.

En un reciente estudio publicado en el periódico especializado Scientific Reports, sostienen que el menú de nuestros ancestros era básicamente mamut y plantas, igual al de los neandertales.

Así que esta última especie fue desplazada y desapareció en una feroz competencia directa por los recursos disponibles, concluyeron.

"Muchos estudios examinan la cuestión de lo que produjo este desplazamiento", comentó el profesor Hervé Bocherens, del Centro Senckenberg de Evolución Humana y Paleoecología (HEP), de la Universidad de Tubinga.

"Una hipótesis sostiene que la dieta del humano anatómicamente moderno era más diversa y flexible y frecuentemente incluía pescado", explicó.

Bocherens y su colega Dorothée Drucker, una biogeóloga de la misma institución, decidieron poner a prueba la hipótesis analizando los hábitos dietéticos de estos ancestros humanos en base a los fósiles más antiguos encontrados en las cavernas de Buran Kaya, en la península de Crimea, en Ucrania.

"En el transcurso de este estudio, examinamos los restos de los antiguos humanos en el contexto de la fauna local", señaló Drucker.

"Hasta ahora, todos los análisis de la dieta de los humanos modernos estaban basados en descubrimientos aislados, de manera que son muy difíciles de interpretar".

A pesar de la falta de un registro fósil de dieta, el equipo de Tubinga reconstruyó el menú de nuestros ancestros midiendo el porcentaje de carbón estable y los isótopos de nitrógeno en los huesos de los antiguos humanos y de los animales presentes que potencialmente cazarían como antílopes saiga, caballos y venados.

También analizaron el contenido de nitrógeno-15 en aminoácidos individuales, permitiéndoles determinar no solo el origen del nitrógeno (uno de los elementos más importantes en la química orgánica) sino la proporción de este nitrógeno.

"Nuestros resultados revelan una proporción muy alta del isótopo de nitrógeno 15N en los humanos modernos del pasado", dijo Hervé Bocherens.

"Sin embargo, estos no tienen su origen en el consumo de pescado y productos afines sino, principalmente, de mamuts", resaltó.

Huesos de estos enormes paquidermos y otros grandes mamíferos han sido encontrados cerca de los huesos de neandertales.

A través de análisis de los isótopos en el colágeno de esos huesos se pudo determinar que la dieta principal de la especie neandertal fue de grandes mamíferos herbívoros, como el mamut, con una quinta parte compuesta por plantas.

Aunque la nueva investigación del equipo de Tubinga demostró una sorpresivamente alta proporción de plantas en la dieta de los humanos anatómicamente modernos, comparablemente mayor que para los neandertales, las principales fuentes de carne en ambas especies eran las misma.

"Según nuestros resultados, los neandertales y los ancestrales humanos modernos estaban en competencia directa en cuanto a su dieta", afirmó la doctora Drucker.

"Y parece que los neandertales salieron perdiendo en esta competencia", concluyó.

Fuente: BBC.com

Paraguay: cómo Asunción se convirtió en "madre" de más de 70 ciudades de Sudamérica hace 480 años

"La civilización del Río de la Plata no es obra de Europa: fue una empresa netamente asuncena".



La frase del escritor y expresidente paraguayo Natalicio González resume así parte de la historia del Cono Sur y uno de los temas que despiertan más orgullo en Asunción.

El fuerte fundado por españoles a orillas del río Paraguay hace 480 años se terminaría convirtiendo en la base de donde partieron las expediciones que establecieron más de 70 ciudades en Argentina, Bolivia, Brasil y, por supuesto, Paraguay. 

Sin embargo, los historiadores coinciden en que esa campaña conquistadora no habría sido posible sin el consentimiento y protagonismo de los carios, la tribu guaraní que habitaba en ese territorio.

Es cierto que los españoles fueron los que dieron a la actual capital paraguaya el rimbombante nombre La Muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra Señora Santa María de la Asunción.

Pero fue el mestizaje único que se originó en ese lugar el que luego le otorgaría el no menos grandilocuente apodo "madre de ciudades".
Plan "B"

"Asunción fue el centro de la conquista en el Río de la Plata porque se consideró esta vía como el camino natural para el acceso a Perú", explicó a BBC Mundo Jorge Rubiani, arquitecto paraguayo y autor de varios libros sobre la historia del país.

Para acceder de forma más rápida y segura a la rumoreada riqueza del imperio Inca, los españoles fundaron Buenos Aires en 1536. Sin embargo, poco duraron en este punto estratégico del Río de la Plata. 

Asolados por los "hostiles indígenas de la comarca" y por la hambruna provocada porque "ni siquiera podían cultivar las tierras del entorno" sin ser agredidos, los españoles navegaron hacia el norte en busca de otro lugar donde instalarse, contó Rubiani.

Fue entonces que el 15 de agosto de 1537 el explorador español Juan de Salazar y Espinoza fundó Asunción, que se convertiría en la capital de lo que se conoce como la provincia Gigante de las Indias y que iba del Amazonas hasta la Patagonia.
Ganar-ganar

Los carios, a diferencia de los indígenas que encontraron en la zona de Buenos Aires, eran "una de las etnias guaraníes más dóciles", dijo Fabián Chamorro, gestor cultural e historiador paraguayo

Además, agregó, tenían algunas costumbres compartidas con los españoles, como la monogamia.

Asunción se presentaba también como "un punto equidistante entre los territorios a defender, para frenar la penetración portuguesa, y aquellos a explorar".

Para los carios, por su parte, el pacto con los españoles ofrecía la posibilidad de disponer de una tecnología de guerra que ninguna otra tribu indígena podía superar. 

"Fueron bien recibidos", afirmó Chamorro, quien integra La Colmena, un prestigioso grupo de investigadores y escritores sobre la historia de Paraguay.

Pero los españoles y carios se convirtieron en mucho más que aliados.

"Cuando llegó el originario grupo instalado en Buenos Aires con las primeras mujeres europeas, tras 4 años de fundada Asunción, alrededor de 2.000 mesticitos ya correteaban por el caserío asunceno", dijo Rubiani.

Y continuó: "Los españoles, más que conquistar, fueron 'indianizados' por los guaraníes".
Sus "hijos"

Cuando la ilusión de las riquezas de Perú se disipó, el sentido de Asunción cambió.

"Los mestizos se hicieron dueños de la situación; en ellos se unieron el instinto imperial de los españoles con el sueño autóctono de la hegemonía guaraní", escribió González, según cita el diario ABC de Paraguay.

Según González, en el "transcurso de tres siglos y medio, el esfuerzo asunceno dio origen a más de 70 ciudades", que se extendieron "desde la desembocadura del Plata hasta las remotas riberas del (río) Guapay", en Bolivia.

Entre las ciudades fundadas se destacan Santa Cruz de la Sierra (1561), que con 1,4 millones de habitantes es hoy una de las dos urbes más pobladas de Bolivia, así como también Córdoba (1573), Santa Fe (1573) y Corrientes (1588), que son actualmente las capitales de tres provincias de Argentina y tienen 1,4 millones, 650.000 y 350.000 habitantes, respectivamente.

También desde Asunción partió la que sería la segunda y definitiva fundación de Buenos Aires, en 1580. Este hito fue el principio del fin para la gloria de los asuncenos.
La decadencia

En 1617, por razones de gobernabilidad, defensa y comercio, aquel vasto territorio fue dividido en la provincia del Río de la Plata, con Buenos Aires como capital, y la provincia del Guairá, de la cual Asunción pasaba a ser la capital.

"La falta de interés de la corona española en la provincia 'original y secular' hizo que fuera perdiendo territorios y hasta la costa del mar", dijo Rubiani.

Fuente: BBC.com