domingo, 28 de julio de 2013

Los Avellaneda

Avellaneda

Linaje de La Rioja, de donde pasó a Vizcaya, Aragón, Castilla, Murcia, Andalucia y otras regiones.

Blasones de los escudos de armas

En plata, una encina de sinople frutada de oro.
En oro, dos lobos de sable puestos en palo, cebados de dos corderos. Bordura de gules con ocho aspas de oro.
Escudo partido: 1º, de azur, trece bezantes de plata puestos 3, 3, 3, 3 y 1, y 2º, de plata, dos lobos de sable pasantes en palo.
Los de Madrid: en plata, dos hachas de sable, puestas en faja.
Los de Vizcaya: en plata, dos lobos andantes de sable, cebados de gules, uno sobre el otro. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.
Dos lobos puestos en palo.
En oro, dos lobos de sable puestos en palo.
Los de Navarra: en oro, dos lobos de sable cebados. Bordura de gules.
Escudo partido: 1º, en oro, siete roeles de gules puestos dos, dos, dos y uno, y 2º, en plata, un lobo pasante de sable cebado de un corderillo de plata, puesto en punta y surmontado de una venera de azur, puesta en jefe.
Los de Madrid: en plata, dos hachas de sable puestas en faja.

Fuentes de datos

Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica - Vicente de Cadenas y Vicent
Diccionario Hispanoamericano de Heráldica, Onomástica y Genealogía - Endika, Aitziber, Irantzu y Garikoitz de Mogrobejo

****

Los Avellenda de Tucumán

De Origen Vasco, el apellido ya aparece entre los vecinos de la antigua ciudad e Ibatín. Luego estuvieron en el traslado de San Miguel de Tucumán a su actual emplazamiento de 1685.

Juan Nicolás Avellandeda
Desde Tucumán, al familia se ramificó en Catamarca, donde también figuraron entre los principales vecinos de su ciudad capital. Uno de ellos, Juan Nicolás de Avellaneda y Tula, fue el primer gobernador de la vecina provincia en 1821. Patriota decidido, estuvo entre los primeros que adhirieron a la cauda revolucionaria.

Casado con doña Salomé González, tuvieron como hijo Marco Manuel de Avellaneda, desde niño demostró gran dinamismo e inteligencia, razón por la cual fue enviado a estudiar a Buenos Aires, al colegio de Ciencias Morales, donde se hizo amigo de su comprovinciano Juan Bautista Alberdi, además de Miguel Cané, Vicente Fidel López, Juan María Gutiérrez, entre otros, llamados a convertirse en los intelectuales más importantes de su época. Se doctoró en jurisprudencia con excelentes notas.

Marco M. Avellaneda
Volvió a Tucumán, para acompañar a sus anciano padres y ocuparse de los negocios familiares. En sus escritos a sus amigos, siempre haría alusión a la chatura provinciana que impedía dejar volar sus espíritu de fino creador, escritor y pensador de fuste.

El gobernador Alejandro Heredia lo llevó a trabajar con él, donde descolló en las funciones encomendadas. Pero pronto la chispa de la insurgencia contra Rosas lo abrió en un espiral del cual no pudo librarse. Es que estaba llamado a liderar la ideología y personalmente el movimiento libertario "La Liga del Norte". Con el asesinato de Heredia, Tucumán entró en la órbita unitaria, siendo el joven Marco Manuel la cabeza visible del movimiento. Pero en 1841, luego de la Batalla de Famaillá, los unitarios debieron escapar para salvar sus vidas, ya que la ira Federal, abría diques de sangre entre los revolucionarios. Avellaneda apenas pudo escapar de la batalla, en un periplo que lo llevó a atravesar montañas rumbo a Raco y desde allí hacia Satla. Pero fue traicionado un puestos en manos del sicario Maza, un esbirro cruel a sueldo de los Federales, quien lo hizo degollar con un cuchillo mellado, para que sufriera aún más. Su cabeza fue colocada en una pica a la altura de un hombre, frente a la plaza independencia de Tucumán. Pero el escarmiento no tuvo eco en la heroica Fortunata García de García, quien una noche le quitó la venerada cabeza de Marco y la depositó en la Iglesia de San Francisco. Para propios y extraños Marco Manuel Avellaneda quedó como el mártir, quien dió su vida en aras de la libertad anhelada, pero nunca satisfecha, mientras los gobiernos personalistas y centralistas manejaron los destinos del País.

Nicolás Avellaneda
Su hijo Nicolás se crió en el exilio en Bolivia, junto a su madres, hermanos y abuelo paterno. Allí fue
forjando un espíritu inquebrantable y su voluntad a toda prueba. Poseía además un alma noble y una gran inteligencia. Vuelto al país fue enviado a estudiar a Buenos Aires como becario en el Colegio de Ciencias Morales. Más tarde estudió en Córdoba en el célebre  Colegio de Monstserrat. Vivió un corto tiempo en Tucumán y luego partió a Buenos Aires donde obtuvo su título de abogado.

El gobernador Valentín Alsina lo llevó a su cartera de gobierno y desde allí comenzó a distinguirse por sus ideas y gran dinamismo. Pequeño de altura, su cuerpo que parecía frágil, encerraba un coloso, que pronto alcanzó la admiración y estima de los grandes hombres del momento. Sus educados modales, y su figura romántica rodeada por el aura de ser hijo del "mártir de Metán", lo hicieron descollar en la sociedad porteña. Sarmiento ya presidente lo llevó como su ministro de educación. Desde el referido cargo llevó con una brillante actuación, diagramando y ejecutando el plan sarmientino de educación (que mucho tiene de Avellaneda). Por ellos no causó sorpresa cuando sucedió al sanjuanino en la presidencia de la Nación. Desde alló ordenó la campaña al desierto, asegurando extensos territorios que hasta ese momento carecían de presencia del estado argentino y eran pretendidos por Chile. Sembró la república escuelas y consolidó la unión nacional con la solución de la Capital Federal.
Eudoro Avellaneda y Silva

No se olvidó de sus comprovincianos, beneficiando a la provincia con la extensión de ramal ferroviario, desde Córdoba a Tucumán. Gracias a ello, la industria azucarera tucumana pudo desarrollarse, brindando riquiza y abiendo canales de cultura y civilización. Su presidencia se consideró una de las fundacionales de la moderna República Argentina.

Dos hermanos del presidente descollaron también: Marco fue varias veces diputado nacional, y dos veces ministro en distintas presidencias (Roca y Figueroa Alcorta), acaso uno de los tucumanos de mayor predicamento de su época. El menor de ellos Eudoro Avellaneda, también fue diputado nacional y ministro provincial, pero su faceta más conocido es la de industrial azucarero como fundador del ingenio Los Ralos. También fue un hombre de excepcionales condiciones intelectuales y morales. Su hijo, también llamada Eudoro siguió la senda de sus mayores, convitiéndose en un referentes de la Sociadad más distinguida de Tucumán. También sus dotes como empresario lo llevaron a figurar en los primero planos de la industria azucarera. Fue el primer presidente del Jockey Club de Tucumán, al fusionarse con dos intitucionales sociales tradicionales: El Club Social y El Círculo en 1938. Tuvo prolongada, como distinguida descendencia. Personalmente traté a dos de sus hijos: Hortensia Avellaneda de Fagalde, dama de esxquisito trato, quien supo honrara a sus mayores, desde el ejemplo de una vida. 
Marco Avellaneda y Silva

Su otro hijo: José Manuel Avellaneda (conocido como "Manolo"), fue acaso el último caballero de política tucumana. Abogado, profesor, escritor, periodista y empresario, hasta el último día libró batallas es pos de sus ideales, que fueron altos, como el de sus mayores, de los cuales fue in digno descendiente.

Para conlcuir esta crónica, quiero hacer mención a Augusto Avellaneda y López de Zavalía, recientemente fallecido en la juventud. Toda su vida fue in ejemplo de rectitud y caballerosidad, su oriente fus siempre el servicio callado al prójimo, siendo ejemplo de humildad, civismo y virtudes cristianas.

Fuentes:
1) Revista Yerba Buena - Autor: Dr. José María Posse Posse.
2) Wikipedia org: Imágenes de Nicolás y Marco M. Avellaneda de
3) Flores Ivaldi web site :Imágenes: Juan Nicolás Avellaneda y Tula y de Eudoro y Marco Avellaneda y Silva

lunes, 22 de julio de 2013

Los Molina

Hablar de la familia Molina, es internarnos en la historia de los primeros pobladores de la ésta zona del país. La rama tucumana fue fundada, por don Matías de Molina y Castro y doña Petronila Romano, quienes vivían en Tucumán desde fines del siglo XVII. Su mujer descendía de los vecinos feudatarios de la mítica ciudad de Esteco y el matrimonio que reputó entre las femilias principales de la provincia. Uno de sus nietos don José de Molina, al casarse con María Josefa de Villafañe y Guzmán, entroncó con los descendientes del fundador de Tucumán Diego de Villaroel.

El matrimonio Molina Villafañe, era sumamente devoto de San José, y poseían una imagen del referido santo que se conoce como "El Santo Caballero", pero que la posteridad bautizó: "El San José de los Molina". Se conserva en la actualidad, en el Templo de San Francisco y es venerada por todos aquellos que llevan la sangre de los Molina. Incluso en la mayoría de los descendientes de éstos, se  mantiene como costumbre de bautizar como José o Josefina a sus miembros de primer o segundo nombre.

Los Molina Villafañe tuvieron una activa participación en la vida cívica de Tucumán desde los albores mismo de nuestras luchas por la independencia. Se destaca el Dr. Manuel Felipe Molina, diputado por nuestra provincia a la Junta Grande de 1810. También el doctor José Agustín Molina, recordado como el "Obispo Molina" quién fue pro-secretario del Congreso de Tucumán. Además fue una persona de actuación relevante desde la Sala de Representantes durante los primeros reventones de nuestras guerras civiles. 
Fue asimismo auto de poesías relegiosas y otras de gran fervor patiotíco. Otro sacerdote de gran predicamento fue el Dr. Tiburcio López Molina, primer rector del colegio cordobés de Monserrat.

La estirpe de los Molina dio grandes personalidades como José Ezequiel Molina Velarde, quien luchó en la liga del norte contra Rosas y fue fundador del Ingenio Amalia; o el cura, Zoilo Domínguez Molina, fundador de la villa de Lules. También el médico Caupolicán Molina Posse, héroe de la guerra del Paraguay; otro célebre médico fue el Dr. Eliseo Cantón (Domínguez Molina) y Félix Frías Molina, recordado diplomático, periodista y orador, colaborador del general Lavalle. Un Molina igualmente destacado fue el doctor Manuel Felipe Molina Muñoz, casado con Sara Padilla Ávila, Director del Hospital de Niños.

Por línea femenina, los Molina fueron el núcleo de tradicionales familias del medio, tal el caso de los Etchecopar (Evarista y Máximo Etchecopar Molina) o de los Leal Lobo Molina, destacándose tan querida y recordada Marta Leal Lobo, esposa del Jurisconulte Raúl Cossio. Elvira Muñoz Molina se casó con el Dr. Julio López Mañan, ensayista y jurisconsulto, político de gran influencia, íntimo del Presidente Julio A. Roca, con distinguida descendencia (entre los que destacamos a nuestro colaborador, el artisto Isaías Nougués).

Es imposible dejar de mencionar en las matronas a Nieves Gramajo Molina, quien se casó con el gobernador José Frías; también doña Elvira Molina, mujer de otro gobernador: Santiago Gallo.

No es nuestra intención abrumar al lector con tantos datos genealógicos y desde ya advertimos, que los expuestos son tan solo algunos de los tantos nombres vinculados a este ilustre familia. Sus componentes actuaron en los albores mismos de nuestra historia provincial y creemos hacer justicia que nos legaron.

La imagen venerada de San José

La antigua imagen que se conserva en San Francisco, se remonta al siglo XVII. Es sin duda un trabajo de bella  manufactura de aquellas llamadas "de vestir". Se discute si su origen es español o del Cuzco, y se la puede apreciar en el altar medio de la nave izquierda de la referida iglesia. Se destaca la corona y vara de plata de artesanía norteña, así como se vestimenta de caballero, de allí que se la denomine como el "Santo Caballero". Lleva en el cuello una gola de encaje y corbatín negro y un antiguo manto bordados con hilos de plata.

Los Molina desde los tiempos coloniales, dedicaban una gran función religiosa a su santo todos los 19 de marzo. Asimismo los ornamentos de la imagen se guardaban todas las ropas, diademas y medallas, galones de oro, andas, toldo y demás enseres. Hoy se encuentran en poder de la orden franciscana. 

A fines del siglo XIX, la familia Molina legó la imagen al templo. Por su parte Dolores Molina de Cainzo, dono el altar donde se encuentra el Santo Patriarca.

Cuenta el Historiador Carlos Páez de la Torre (h), que el San José de los Molina es célebre en la historia de la imaginería local. Una copla muy popular entre nuestros bisabuelos decía "San José da oro y cortina".

La devoción continuo generación tras otra, si bien la costumbre de la función desapareció, la tradición continúa de otras formas.Una de las últimas en organizarla fue doña Elivra Molina de Helguera (esposa del gobernador Federico Helguera) y luego su hija María Helguera de Frías,  con la colaboración de su empleada Trinidad Castro. Hasta la muerte de la sra. Frías en 1951, ella mismo zurcía cuidadosamente año tras año el antiguo manto de San José. La matrona exigía que sus hijas y parientas adhirieran, siquiera dando una simbólica puntada. Se lustraban la corona, vara y candelabros para la gran ceremonia.

Al decir de Páez de la Torre: "En nuestros días, la imagen pasa sin duda desapercibida, para la inmensa mayoría que entra en el templo franciscano. Pero ahí sigue, testigo mudo de casi tres siglos de Tucumán, este "San José de los Molina" que "da oro y cortina"

Fuente: Revista Yerba Buena - Autor: Dr. José María Posse Posse

sábado, 20 de julio de 2013

Los Paz

Dr. Benjamín Paz Terán
Los genealogistas no se han puesto de acuerdo en los orígenes de la familia de don Manuel Paz, genearca de los "Paz de Tucumán", estirpe distinta -hasta que se descubra lo contrario- tanto de los "Paz del doctor Marcos Paz", como de los "Paz del ingenio Concepción", lo real es que Manuel Paz tenía enorme prestigio en la ciudad a comienzos del s.XIX. Miembro del partido federal, fue reiteradas veces dipudato en la Sala de Representantes, que presidió en 1825 y 1849, e integró la comisión constructora de la Iglesia Catedral.

En 1838, adquirió a la viuda del gobernador Alejandro Heredia la tradicional estancia de Zárate, parte de la cual permanecería en poder de sus descendientes, hasta nuestros días. Don Manuel falleció en Tucumán el 19 de marzo 1860. De su matrimonio con Dorotea Terán-Alurralde -presidenta fundadora de nuestra Sociedad de Beneficencia- nacería un total de ocho hijos, todos de notoria actuación en la vida de Tucumán y troncos de descendencia igualmente prestigiosa. Estos hijos por orden de llegada al mundo: Manuel Fernando, Isabel, Elmina, Leocadio, Benjamín, Dorotea, Esilda y Mercedes, a quienes nos referiremos rápidamente.

El doctor Manuel Fernando Paz-Terán, primogénito, se casó con Donatila de la Peña, hija del gobernador Félix de la Peña. Como doña Donatila quedó viuda joven, se volvió a Córdoba con sus hijos. De allí descienden las familias Paz-Maldonado, Conil-Paz, Paz-Pitt, Martínez-Paz. Cabe citar, entre ellos, como una figura de gran relieve, al doctor Enrique Martínez-Paz, el célebres jurisconsulto e historiador de Córdoba.

Doña Isabel Paz-Terán se casó con Javier López, hijo del memorable gobernador homónimo y estanciero del departamente de Trancas. Las familias López-del Sar, López García y López Pondal, con sus ramificaciones posteriores, vienen de ese matrimonio. Entre su posteridad, es obligado citar - en distintas generaciones- a jurisconsultos como los doctores Javier López del Sar y Fernando López de Zavalía; médicos destacados como los doctores Lucio García-López, Roque López del Sar y Manuel López-Pondal.

Hna Elmina Paz de Gallo
Doña Elmina Paz-Terán, esposa del político santiagueño Napoleón Gallo, tuvo en su primer matrimonio una
única hija que murió de corta edad. Luego, en realidad, serían sus hijas esas generaciones huérfanas que cobijó y la de niñas que se formaron en los establecimientos educativos que fundó al enviudar y tomar estado religioso, creando la congregación de las Hermanas Dominicas.

Don Leocadio Paz-Terán fue un hombre público y pionero de la industria azucarera, fundador, asociado con don Juan Posse, del Ingenio San Juan. De su matrimonio con Ángela Colombres, descienden los Paz-Mariño, Paz-Colombres Gutiérrez, Paz-Colombres Garmendia, Paz-Méndez, Paz-Padilla, Paz Posse-Gallo, Paz-Paz, Paz-Alurralde. Es un nutrido grupo lleno de gente destacada: el doctor Manuel Paz, dipudato nacional y gestor de la reuniones entre Sáenz Peña e Yrigoyen, que culminaron con la ley electoral de 1912; el industrial y hombre público Ramón Paz Posse (que agregó es último apellido al paterno en agradecimiento a su tío Juan Posse); el doctor Eduardo Paz-Alurralde, líder conservador, dipudatos y senador provincias por Tucumán; el embajador y ensayista doctor Máximo Etchecopar-Paz, para citar sólo algunos.

Ramón Paz Posse
El doctor Benjamín Paz-Terán fu gobernador de Tucumán, senador nacional, ministro del Interior y presidente de la Corte Suprema de la Nación, lo que da una idea de su enorme relieve personal. Se casó con Dalmira Colombres. Los Paz-Vélez Sarsfield, Paz-Quirno Costa y Paz-Solá, todos ya porteños descienden de esas nupcias.

Doña Dorotea Paz-Terán se casó con Rufino Cossio-Gramajo, de allí vienen los Cossio-Méndez, Cossio-Lacavera, Cossio-Etchecopar, Cossio-Fragueiro, Vallejo-Cossio, Cossio-Román, Cossio-Alurralde. Políticos como los doctores Pedro Cossio-Paz, Manuel Cossio-Lacavera, Máximo Cossio-Etchecopar; médicos como los doctores Manuel Cossio-Paz, Pedro Cossio-Alurralde, Rufino Cossio-Méndez, Eduardo Vallejo-Cossio; abogados y magistrados como Rufino Cossio-Paz, Alberto y Benjamín Cossio-Lacavera, Alfredo Cossio-Román, vienen de esta rama.

Esilda Paz-Terán se casó con ese fínisimo caballero que fue don Florencio Sal. Descienden de tal matrimonio los Soaje-Sal, Sal Paz-Gómez, Viaña-Sal Paz, Bascary -Sal Paz, Sal Paz-Colombres, Mantegazza-Sal Paz. Entre su posteridad cabe citar al doctor Camilo Soaje-Sal, legislador y politico, y a su hijo Camilo Soaje-Alurralde, abogado y ministro de gobierno, o al director de La Gaceta, Enrique R. García Hamilton-Soaje.

Por fin la última hija Mercedes Paz-Terán, se casó con Bernardo Colombres. Los de la Vega-Colombres, Ruiz Huidobro-Colombres,  Murga-Colombres, Vallejo-Colombres, Colombres-Terán, Colombres-Alurralde y Colombres Newton, provienen de allí. El conocido político Abraham de la Vega-Colombres y gran médico y hombre público doctor Raúl Colombres-Paz, por ejemplo entre las personalidades de esta rama.

Fuentes
1) Revista CCC - Familias Tucumanas - Los Paz
2) Imágen de Elmina Paz de Gallo (www.colsantacatalina.edu.ar)
3) Imágen de Benjamín Paz Terán (http://www.colsantarosa.edu.ar/index.php/el_colegio/insp-santo-domingo-de-guzman)
4) Imágen de Ramón Paz Posse (Album General de la Provincia de Tucumán, 1er Centenario 1816-1916)

viernes, 19 de julio de 2013

Los Helguera

Según el genealogista Carlos Calvo, el apellido Helguera llegó a la Argentina, en la segunda mitad del siglo XIX, con don Juan de Helguera y Ciancas.Era Español, nacido en San Jorge de Santurzi, Señorío de Vizcaya, hijo de Diego Ventura de Helguera y María Josefa de Ciancas. Don Juan se estableció en Buenos Aires, donde se casó en 1794 con María del Carmen Velarde-Cabot. De este matrimonio nacieron varios hijos. Muchos murieron solteros, como Catalina, Engracia, María Tomasa, Manuel Gregrorio y Ciriaco. No ocurrió lo mismo con Gregoria, casado con Nicolás Nieto y Ortiz; Agustina, esposa de Pedro Cabello Pazos: Juan José (quien firmó "Elguera", al igual que sus descendientes), esposo de su sobrina Agustina Cabello Helguera. El mayor de estos fue Jerónimo a quien seguiremos por ser quien trajo el apellido a Tucumán.

Jerónimo Helguera-Velarde (1794-1834) fue un destacado Guerrero de la Independencia Argentina. Se enroló en el ejército de Belgrano, y le correspondió pelear en las batallas de Tucumán, Salta, Vilcapugio, Ayohuma, Sipe Sipe, Venta y Media y otras. Radicado en Tucumán por su matrimonio, fue representante de nuestra provincia en el Congreso Constituyente de 1826. Lo condenaron a muerte en tiempos de Alejandro Heredia y su pena fue conmutada por la de destierro. Así, debió exiliarse en Copiapó, donde falleció, una calle de esta Ciudad lleva su nombre.

El Coronel Helguera se había casado en Tucumán con Crisanta Garmendia Alurralde. Tuvieron un hijo varón a quien seguiremos. Las hijas mujeres con sucesión fueron: Susana, esposa de Agustín Muñoz-Monzón; María, esposa del agrimensor Teodoro Carmona-Ferreyra; Crisanta, casada con Pedro Alurralde Sobrecasas; Juana, casada con Desiderio Ceballos-Figueroa; Elena, casada con Melitón Rodriguéz-Bazán, y Carolina casada con Facundo Frías-Iramain. Hubo una soltera Catalina.

Federico Helguera-Garmendia fue una saliente figura de la vida cívica de Tucumán, provincia de la que fue Gobernador dos veces en 1871-73 y 1877-1878. Se casó conn Elvira Molina Cossio. De eso matrimonio nacieron los varones Federico y Jerónimo, a quienes seguiremos, y una mujer, María, quien se casó con el doctor Ricardo Frías-Silva, con descendencia.

Federico Helguera-Molina, abogado, diputado nacional por Tucumán y magistrado, se casó con María Luisa Padilla-Nougués. Se redicó luego en Buenos Aires, donde se ramificaría su descendencia; Los Helguera-Solanet, Caeiro-Helguera, Helguera-Torres Duggan, Klappenbach-Helguera, Helguera-Duhau.

En cuanto a Jerónimo Helguera-Molina, permaneció en Tucumán. De su matrimonio con María Alurralde-Villafañe, nacieron: Elvira, casada con Rafael Paz-Mariño; Jerónimo, casado con Julia Nougués-Etchecopar; Hortensia, casada con Rafael Paz-Paz; Raúl casado con Enriqueta Maciel-Recaste. La descendencia de todos se extiende hasta la actualidad.

Fuentes:
1) Revista CCC S.A.- Familias Tucumanas - Autor: Carlos Páez de la Torre (h)
2) Imagen: Gdor. Federico Helguera Garmendia - Albúm General de la Pcia de Tucumán (1816-1916)

miércoles, 17 de julio de 2013

José Valentín Abecia Ayllón, aporte a su genealogía

El conocimiento de esta personalidad boliviana, me llegó a través de un investigador vasco se topó con bibliografía que nombraba a José Patricio de Abecia, un guerrillero español de 1808, como nativo de Marquina, en Vizcaya, cuando el realidad lo era de la Marquina del valle de Zuya, en Álava.
Mientras más ahondaba en la investigación de este personaje, llegó a su poder un artículo Figuras Galenicas, de la revista Archivos Bolivianos de la Historia de la Medicina, volumen 5, nº 1 –enero-junio 1999, escrito por el Dr. Flavio Vásquez Luna, donde habla de la familia y de la extensa trayectoria profesional y política del Dr. José Valentín Abecia Ayllón, quien llegó a ser Vicepresidente de la República Boliviana entre 1904 a 1909, fundó y dirigió numerosas instituciones, fue rector de la Universidad San Francisco Xavier, médico, historiador etc., pero en lo que hace a su genealogía el artículo dice “que descendía de un hermano del guerrillero”, ahí es donde empezó mi parte en esta investigación, a pesar de contar con numerosa información sobre los hermanos del guerrillero, me resultaba imposible encuadrar mis datos con los del artículo, entonces me remití a los archivos parroquiales de Sucre donde el matrimonio de Manuel Ramón Abecia Yturricha y de Josefa Sandoval y Lacoa, fechado el 18 de junio de 1805 en Parroquia Santo Domingo de Sucre, sumándolo a los datos que ya tenía aclaré el parentesco, el Dr. José Valentín Abecia Ayllón descendía de un primo del guerrillero José Patricio de Abecia y no de un hermano como afirmaba tal artículo, a continuación un bosquejo genealógico de las personas en cuestión.

Martín Abecia, natural de Vitoriano (1604-1680) cc María Pérez, padres de:
a). Juan Abecia Pérez, natural de Vitoriano (1641-1711) casado en 1700 con Antonia Ugarán, padres de:

I). Manuel Abecia Ugarán, natural de Izarra (1709-1763) casado en 1740 con María Liberata Izaga, padres de:

1. Manuel Abecia Izaga, natural de Marquina (1742-1818) casado en 1776 con María Santos González de Mendoza, padres de:

1.1. José Patricio Abecia y González , natural de Marquina (1785-1861), Guerrillero

2. Gaspar Abecia Izaga, bautizado en Marquina el 7-1-1744, casado en 1775 con Josefa Yturricha, padres de:

2.1. Manuel Ramón Abecia Yturricha, bautizado en Doma el 4-6-1779, casado el 18-6-1805 en Sucre, Bolivia con Josefa Sandoval y Lacoa, padres de:

2.1.1. José Matías Abecia Sandoval, bautizado en P. Santo Domingo el 27-2-1811, casado 17-8-1855 en P. Santo Domingo con Mariana Ayllón Blackwood, padres de:

2.1.1.1. Dr. José Valentín Abecia Ayllón,(1846-1910), Vicepresidente de Bolivia 1904-1909.

Este artículo tiene como objetivo aclarar la correcta filiación del Dr. José Valentín Abecia Ayllón (1846-1910) en relación el guerrillero del 1804 José Patricio de Abecia (1785-1861), si desea conocer una genealogía más extensa de esta familia puede entrar en: Genealogía Abecia

Fuentes:
1) Archivo Diocesano de Vitoria
2) Registros Parroquiales de Santo Domingo, Sucre, Bolivia
3) Revista Archivos Bolivianos de la Historia de la Medicina, volumen 5, nº 1 –enero-junio 1999
4) Images: http://www.vicepresidencia.gob.bo/1904-1909-Valentin-Abecia-Ayllon