martes, 3 de marzo de 2015

Encuentran una mítica urbe precolombina perdida en la selva hondureña


Un equipo internacional de arqueólogos descubre en una expedición llevada a cabo en la espesa selva de La Mosquitia, al este de Honduras, la milenaria 'Ciudad Blanca', también conocida como 'Ciudad del Dios Mono', que fue poblada por una misteriosa cultura que se presume existió en la época precolombina.


Un equipo internacional de exploradores ha hallado la mítica urbe perdida 'Ciudad Blanca' en "un contexto imperturbable único" en la espesa selva de La Mosquitia, en el departamento hondureño de Gracias a Dios, publica la revista especializada 'National Geographic'. La expedición la integraron arqueólogos estadounidenses y hondureños, ingenieros, antropólogos, un etnobotánico, documentalistas y personal de apoyo.

Los arqueólogos han descubierto amplios espacios, montículos, y una pirámide de tierra perteneciente a una misteriosa cultura, nunca antes explorada, que floreció hace mil años. El equipo, que regresó del lugar el pasado miércoles, también ha hallado una notable cantidad de esculturas de piedra que habían permanecido intactas desde que la ciudad fuera abandonada y al menos 52 objetos escondidos en la tierra (piedras ceremoniales, asientos y buques finamente tallados, decoradas con serpientes, figuras zoomorfas y buitres). Con todo, no se ha revelado la ubicación del lugar y los descubrimientos han sido documentados pero aún no se ha excavado para proteger el lugar de los saqueadores.

La revista destaca que el objeto más llamativo de la expedición es la cabeza de lo que Christopher Fisher, un arqueólogo de la Universidad Estatal de Colorado (EE.UU.), de un jaguar que posiblemente representara a un chamán transformado en estado de espíritu. "Esta es claramente la selva menos alterada en Centroamérica. La importancia de este lugar no puede ser subestimada", afirmó el etnobotánico Mark Plotkin.

Las ruinas fueron identificadas en mayo de 2012 durante un reconocimiento aéreo en La Mosquitia gracias a la denominada tecnología de Detección Aérea de Luz y Medidas de Rangos (LIDAR, por sus siglas en inglés).

La leyenda sobre esta misteriosa e intrigante ciudad pertenece a la tradición oral de los indios pech y los payas, que habitaban el territorio de Honduras desde la época precolombina (según algunas versiones, desde unos 2.500 años antes de la llegada de Cristóbal Colón). Se cree que los primeros en descubrir  la ciudad fueron los conquistadores españoles que se perdieron explorando la selva

Artículo completo en inglés: NatGeo.com

Fuente: NatGeo.com

domingo, 1 de marzo de 2015

Los Madán: condes, marqueses y Duques - Parte II

Rama Segunda

Escudo del Ducado de Dúrcal
Domingo Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz, casado con sra. Pówer, padres de

I. Patricio Madán y Pówer casado en Puerto Santa Cruz el 5-11-1735 con Agueda Fernández del Castillo, hija de Sebastián de Fernández Cháves y de Ana García del Castillo, padres de:
a. Antonio Madán y Fernández del Castillo casado con Josefa Álvarez Osorio, padres de:
b. Patricio Madán y Álvarez Osorio, que sigue en II

II. Patricio Madán y Álvarez Osorio casado con Catalina Cambreleng Sarmiento, padres de:
a. Juan Antonio Madán y Cambreleng, que sigue en III
b. Patricio Madán y Cambreleng, casado el 1-9-1837 con María del Pilar Cuezala y Barnier: padres de: José y Gaspar Madán y Cuezala

III. Juan Antonio Madán y Cambreleng, n. Santa Cruz de Tenerife, militar, casado con María del Carmen Uriondo y Duggi, hija de Feliciano de Uriondo y Pasadoyro y de Antonio Duggi Ryan, padres de:

a. Ramón Madán Uriondo, n. Santa Cruz de Tenerife en 1852, Comandante de Infantería, el 29-4-1911 fue creado Marqués de Arucas por Alfonso XIII, se casó con María del Rosario González y Fernández del Campo, al no tener descendientes fue autoriza el 14-5-1914 a designar sucesor, la beneficiada fue su sobrina María del Carmen Fernández del Campo y Madán

b. María Teresa Madán Uriondo, se casó con Teófilo Fernández del Campo y Medina, fueron padres de:
b1. María del Carmen Fernández del Campo y Madán, II Maquesa de Arucas, casada con Felipe Massieu y de la Rocha, padres de: María del Rosario Massieu y Fernández del Campo, III Marquesa de Arucas, casada con Luis Benítez de Lugo y Ascario, Marqués de la Florida, padres de: María del Rosario Benítez de Lugo y Massieu, IV Marquesa de Arucas y actual poseedora.

c. Josefa Madán Uriondo

d. Coronel Juan Antonio Madán Uriondo, fue gobernador militar en Cuba, se casó con su parienta Francisca Uriondo y Duggi Saavedra Mantilla de los Ríos, padres de: María de la Caridad Madán Uriondo, que sigue en IV.

Doña María de la Caridad
IV. María de la Caridad Madán Uriondo, nacida el 19-9-1869 en Guantánamo y falleció el 10-2-1912 en Berlín, casada el 6-4-1885 en el Palacio Real en Madrid, con don Pedro de Alcántara de Borbón y Borbón (1862-1892), creado Duque del Dúrcal el 25-11-1885, hijo de don Sebastián Gabriel de Borbón y Braganza (1811-1875), Infante de España y Portugal, y de doña María Cristina de Borbón y Borbón-Dos Sicilias (1833-1902), ambos descendientes de Carlos III de España
Doña María de la Caridad y don Pedro de Alcántara fueron padres de:

a. María Cristina de Borbón y Madán, nacida el 10-11-1886 y fallecido en 1985, casada con Maurice van Vollenholen, diplomático holandés

b. María Pía de Borbón y Madán, de quien ya nos ocupamos en este artículo; “El Tucumano y la Infanta

María C. de Borbón y Madán
c. Fernando Sebastián de Borbón y Madán nacido el 4-2-1891 en París y fallecido el 29-3-1944 en Madrid, II Duque de Dúrcal, casado el 19-12-1912 en Barcelona con María Leticia Bosch-Labrus (1890-1981), Dama de la Reina Victoria Eugenia de España y hermana del vizconde de Bosch-Labrus, de una acaudalada familia catalana. Fueron padres de:

c1. María Cristina de Borbón y Bosch-Labrus , nacida el 15-2-1913 y fallecida el 28-7-2002, III Duquesa de Dúrcal, casada el 8-4-1931 en Madrid con Antenor Patiño Rodríguez, magnate boliviano, conocido como el “Rey del Estaño”, padres de: Isabel Patiño y Borbón (1935-1954) y María Cristina Patiño y Borbón (n.1932), IV Duquesa de Dúrcal.

c2. Leticia Fernanda de Borbón y Bosch-Labrus

Fuentes:
1. Genealogía Madán, Archivo GED de Kari Rodríguez del Pino
2. Mariano Villela Sánchez Viamonte
3. PARES: ES.28079.AHN/1.1.2.2//CONSEJOS,8972,A.1885,Exp.49
5. Melchor de Zárate Cólogan, Nobiliario de Canarias, 2003

6. Tomás Tabares de Nava, Abuelos de Abuelos.

sábado, 28 de febrero de 2015

La batalla de Ayacucho y la traición de los masones españoles


Gral. José de San Martín
Descubre la deslealtad de los masones españoles sellada mediante el abrazo Maquinguayo celebrado antes de la batalla de Ayacucho


Según refiere el escritor peruano Herbert Ore, Inglaterra tras la pérdida de las 13 colonias de Norteamérica, que se habían independizado (EE.UU) necesitaba nuevos mercados. América del sur estaba en manos de los españoles y el comercio se limitaba al contrabando. Por ello la Logia de Inglaterra, la más grande del mundo en ese momento, ideó un plan para independizar la mayoría de las colonias españolas en América. Para ello formó Logias en toda América, como la Logia Lautaro.Éstas Logias eran Operativas, es decir, tenían una meta específica, en éste caso la independencia de las colonias españolas, una vez logrado el objetivo las Logias se disolvían. Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Sucre (Venezuela),O´Higgins (Chile) , José de San Martín, Manuel Belgrano, Alvear, Monteagudo (Argentina) eran Masones. Una vez lograda las distintas independencias, Inglaterra fue el primer país en reconocerlas, así enviaba un embajador y entablaba relaciones comerciales y diplomáticas bilaterales. Herbert termina su relato dejando claro que no fue casual el abrazo masónico de Simón Bolívar y San Martín en Guayaquil.

Como se perpetro la  traición de Ayacucho
Javier Agüero, Gran Canciller de la Gran Logia Mixta de San Juan – Oriente del Perú, nos relata cómo se preparó la deslealtad de los masones españoles sellada mediante el abrazo Maquinguayo celebrado antes de la batalla de Ayacucho y donde los HH:Masones de ambos bandos se reconocen entre sí para luego evitar herirse durante el combate. Según el Gran Canciller  lo que parece reafirmar el complot masónico es el hecho que siendo la batalla de Ayacucho el combate decisivo para la independencia o la continuación del virreinato, fue sin embargo la que menos bajas y heridos produjo.

La capitulación ha sido llamada por el historiador español Juan Carlos Losada como "la traición de Ayacucho" y en su obra Batallas decisivas de la Historia de España (Ed. Aguilar, 2004), afirma que el resultado de la batalla estaba pactado de antemano. El historiador señala a Juan Antonio Monet como el encargado del acuerdo: “los protagonistas guardaron siempre un escrupuloso pacto de silencio y, por tanto, solo podemos especular, aunque con poco riesgo de equivocarnos”. Una capitulación sin batalla se habría juzgado indudablemente como traición. Los jefes españoles, de ideas liberales, y acusados de pertenecer a la masonería al igual que otros líderes militares independentistas, no siempre compartían las ideas del rey español Fernando VII, un monarca firme sostenedor del absolutismo.

Simón Bolívar
En este sentido se afirma que la capitulación fue firmada la noche anterior en un trabajo logial conjunto donde se acordó además que los HH:. se reconocieran con los signos que le son comunes. La versión de la firma previa de la capitulación adquiere visos de autenticidad porque La Serna fue herido precisamente en la mano derecha quedando imposibilitado de firmar en el campo de batalla.

Los extraños sucesos que demuestran la traición masónica de Ayacucho.

Hemos querido destacar un post publicado 'Historia y Cultura Peruana',donde detalla cómo se perpetro la traición de Ayacucho en el campo de batalla por los masones españoles. Se dan en esta batalla cierto número de sucesos extraños que confirman el complot masónico.

Primero: Comienza con una fraternización tolerada por los dos mandos a pesar de ser el medio más seguro de desmoralizar a su gente.

Segundo: Esta escena singular, que pudo haber negociado cualquier capitán o comandante, transcurre entre dos jefes de división.

Tercero: Estos dos generales, a vista de sus ejércitos respectivos, conferencian en secreto durante media hora, siendo así que la versión oficial de lo que se dijeron no necesitaba más de cinco minutos.

Cuarto: El interlocutor realista vuelve a las dos horas para preguntar si va o no a haber batalla.
Quinto: En lo más reñido del combate, cede precisamente la división que manda este parlamentario fraternizador; y las dos compañías que le siguen en derrota están mandadas personalmente por José Canterac, Jefe de Estado Mayor y segundo del Ejército.

Sexto: Un ejército superior en número, instrucción y disciplina, con una artillería hasta siete veces mayor, se da por derrotado en menos de dos horas cuando todavía le quedan 2,000 soldados que tiene que rendir después.

Séptimo: Un hombre de los talentos militares de José Canterac obliga a su caballería a la desventaja de tener que bajar al campo de batalla por una ladera tan fragosa que la hace servir de blanco pasivo al enemigo mientras los hombres bajan de pie ayudando a los caballos.

Octavo: El virrey se puso a bregar como un cabo cualquiera y cayó prisionero.

Noveno: La última batalla en que se arría su bandera en el Imperio dura para estos generales españoles tan solo dos horas.

Décimo: En este día, el más glorioso de su vida, la batalla final de la revolución, consagra 
Sucre un informe oficial lacónico en detalle y vago en su perfil; mientras que Canterac se limita en el suyo a justificar la capitulación sin detalles.

Undécimo: Sucre concede una capitulación extraordinariamente generosa.

Consecuencias de la traición de Ayacucho.

La victoria de los independentistas supuso la desaparición del contingente militar realista más importante que seguía en pie, sellando la independencia del Perú con una capitulación militar que puso fin al Virreinato del Perú. No obstante, Españano renunció formalmente a la soberanía de sus posesiones continentales americanas hasta 1836.

El gobierno de Simón Bolívar en el Perú (1824-1826) no fue bien visto ni por las elites políticas recién conformadas, ni por la antigua elite criolla, quienes vieron en el libertador a un dictador y usurpador napoleónico que quiso establecer un gobierno absoluto basado sólo en su figura.

Fuente: Eldistrito.es

viernes, 27 de febrero de 2015

27 de Febrero de 1812: se enarbola por 1ra vez la Bandera Argentina

El general Manuel Belgrano enarbola por primera vez la bandera nacional en las barrancas del río Paraná, en Rosario (provincia de Santa Fe). Inspira sus colores celeste y blanco en la escarapela nacional. La bandera originaria se ha perdido y se ignora si estaba formada por tres franjas o por dos, así como también la disposición de las mismas.


Para diferenciarse del emblema español, la nueva nación que comenzó a gestarse bajo el primer gobierno patrio, el 25 de mayo de 1810, necesitaba un distintivo propio. En esa época, comenzaron a repartirse cintas celestes y blancas, tal vez tenían también color rojo, como imitación a los revolucionarios franceses, liderados por Domingo French y Antonio Berutti.

El uso de la escarapela como emblema del ejército patriótico fue propuesta por Belgrano, el 13 de febrero de 1812, siendo aprobado su uso por el Triunvirato, cinco días después, aceptando los colores celeste y blanco.

El 27 de febrero de 1812, a orillas del Paraná, en Rosario, cuando el sol comenzaba a declinar, Belgrano izó por primera vez el pabellón patriótico, tal vez realizado por las manos laboriosas de una rosarina, llamada María Catalina Echeverría de Vidal, junto a las Baterías Libertad e Independencia, que fue jurada por los soldados. Comunicado este hecho al Triunvirato, partió Belgrano a hacerse cargo del ejército del Norte, sin tomar conocimiento de que el organismo público le negaba la posibilidad de usar la nueva bandera, por la difícil situación reinante, y la aún no declarada decisión de poner fin drásticamente a la dominación de Fernando VII.

Sin saber de la prohibición de enarbolar el símbolo patrio, Belgrano, en Jujuy, colocó la bandera en los balcones del Ayuntamiento, en reemplazo de la española, y en esa ocasión recibió su primera bendición.

Sin embargo, la flamante bandera no pudo seguir desplegando su aliento de independencia, pues fue condenada a guardarse, cuando el 27 de junio el Triunvirato volvió a insistir con el requerimiento, que esta vez, fue acatado por Belgrano, que decidió el 18 de julio hacer caso a la petición, hasta que nuevos vientos de libertad, la hicieran flamear sin temores ni dudas.

El 23 de agosto de 1812, Buenos aires, la lució en la torre de la iglesia de San Nicolás de Bari, pero fue recién luego del 9 de julio de 1816, una vez declarada la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, más precisamente el 20 de julio, cuando su uso oficial fue aprobado por el Congreso.

El 25 de febrero de 1818, se le añadió el sol, en homenaje al Dios Inca Inti (Dios del Sol) estampado en la franja blanca central, reproducción del que aparecía en la primera moneda nacional. Sus 32 rayos dorados, están contenidos en negros bordes, alternándose un rayo recto y otro ondulado. Las franjas, superior e inferior son de color azul-celeste. La bandera con el sol fue usada para instituciones y eventos oficiales y de las Fuerzas Armadas hasta 1985, en que se dispuso su colocación en todas las banderas argentinas.
La Bandera oficial posee medidas reglamentarias: 1,40 m. de largo por 0,90 m. de altura. 

Propuesta y Juramento de la Bandera


13 de febrero de 1812:  Manuel Belgrano propuso al Gobierno la creación de una "escarapela nacional", en vista de que los cuerpos del Ejército usaban distintivos diversos.
 


18 de febrero de 1812:  El Triunvirato aprobó el uso de la escarapela blanca y celeste, decretando: "Sea la escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata, de color blanco y azul celeste..."  
27 de febrero de 1812:  Entusiasmado con la aprobación de la escarapela, M. Belgrano diseñó una bandera con los mismos colores, enarbolándola por primera vez en Rosario, a orillas del río Paraná. Allí, en las baterías "Libertad" e "Independencia" la hizo jurar a sus soldados. Luego, mandó una carta al Gobierno comunicando el hecho. Este mismo día, el Triunvirato le ordenó hacerse cargo del Ejército del Norte, desmoralizado después de la derrota de Huaqui.

3 de marzo de 1812:  El Triunvirato contestó la carta de Belgrano, ordenándole que disimulara y ocultara la nueva bandera y que, en su lugar, pusiese la que se usaba entonces en la Capital. La orden se debió a la preocupación por la política con el exterior. Pero, cuando la orden salía de Buenos Aires, M. Belgrano ya marchaba hacia el norte y, por esta razón, no se enteró del rotundo rechazo del Gobierno a la nueva bandera.

25 de mayo de 1812:  Al frente del Ejército del Norte, el entonces General en jefe M. Belgrano movilizó sus tropas hacia Humahuaca. En San Salvador de Jujuy, enarboló al ejército de su mando la bandera en los balcones del Ayuntamiento, en vez del estandarte real de costumbre que presidía las festividades públicas. Allí, la bandera argentina fue bendecida por primera vez.

27 de junio de 1812:  El Triunvirato ordenó nuevamente a M. Belgrano que guardara la bandera y le recriminó su desobediencia.

18 de julio de 1812:  El General contestó que así lo haría, diciendo a los soldados que se guardaría la enseña para el día de una gran victoria. 

Fuente: oni.escualas

miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Que es el implexo?

Los seres humanos de este planeta estamos todos muchos más emparentados de lo que creemos. Una explicación matemática de esta afirmación nos va a llevar a entenderlo, aunque los números al principio serán engañosos.

Todos necesariamente tenemos 2 padres. Y 4 abuelos. Y 8 bisabuelos. Y 16 tatarabuelos. Si seguimos a la sexta generación, descendemos de 32 personas. En la séptima, de 64. En la octava, de 128. En la novena, de 256. En la décima, de 512. En la onceava, de 1024. En la doceava, de 2048. Y así sucesivamente, hasta que encontramos (oh!) en esta progresión exponencial que en la generación Nº 18 descendemos de 131.072 personas. Hasta aquí todo es posible. Pero si seguimos adelante, en la generación nº 32 -sólo hace 800 años- descenderíamos de 2 mil millones de personas. Y en la generación Nº 41, de 1 billón (aproximadamente) de personas. Y aquí viene la pregunta: cómo puede esto ser posible si en el siglo 9 no había esos habitantes en el mundo, sino tan sólo unos 200 millones?

La respuesta es una consecuencia necesaria: para que esto sea cierto (y lo es) los antepasados tienen que repetirse.

En genealogía, esto se llama IMPLEXO. Es decir, hay un punto en el pasado en el que la ascendencia, en lugar de expandirse, se comprime.

Por ejemplo: un mismo ancestro puede ser nuestro antepasado por parte de madre en la generación 32 y por parte de padre en la 31, y etc. Una simple ecuación ilumina estas cifras: 1 billón dividido 200 millones, nos da 5.000. O sea que, hace 1200 años, nuestros antepasados se repiten en nuestro árbol 5.000 veces. Si a los 6 mil millones de habitantes de hoy se les repiten 5.000 veces los antepasados, es altamente posible que hace 1.200 años casi todos tengamos ancestros comunes. Si seguimos hacia atrás en el tiempo, y hay cada vez menos gente disponible para poner y más ramas de los más de 7000 millones de árboles de la gente viva hoy día, es matemáticamente inevitable que, en algún punto, haya una persona que aparezca al menos una vez en el árbol de todo el mundo. Y siguiendo hacia atrás, llega un momento en el que cada persona de la Tierra es un antepasado de todos nosotros, hasta que por supuesto, alguien es el ancestro común de todos.

De este cálculo hay que deducir a los que murieron sin dejar descendencia, y a las líneas de descendencia interrumpidas. A la inversa, cualquier persona que hace 800 años haya emigrado de un continente a otro, puede ser el ancestro de más de 2 mil millones de personas de hoy en día.


Este fenómeno del implexo se puede ver claramente en ciertos sistemas de numeración genealógica, como el Sosa-Stradonitz. Este sistema de numeración es una progresión exponencial de base 2, (2², 2³, etc.) que funciona de esta manera: El sujeto estudiado es el Nº 1, su padre el nº 2 y su madre el nº 3. A su vez, los padres de su padre tendrán los números 4 y 5, y los padres de su madre los números 6 y 7, y así sucesivamente.
Figura 1
En este sistema los hombres llevarán siempre números pares (figura Nº 2) y las mujeres, impares (Figura Nº 3). Las mujeres son el número de su cónyuge, +1. Y los hombres el número de su cónyuge, -1. Un padre siempre será el doble de su hijo, y una madre, el doble+1.
Figura 2
Figura 3


 Este método parte de un individuo, el sujeto que hace el árbol, y va aumentando hacia atrás de manera progresiva. Es una progresión exponencial, que tiende a crecer indefinidamente. Pero tiene que tener un límite.

Lo interesante de este sistema es que nos permite darnos cuenta de algo, básico en genealogía: que no hay un número infinito de ancestros. Esto debe tener algún límite. Siguiendo la progresión lo suficientemente lejos hacia atrás, se termina produciendo un absurdo. Para ser más claro: en la generación nº 32, tendríamos ya más de 2 mil millones de ancestros. Y en el siglo VIII, que es adonde correspondería esa generación, no había 2 mil millones de personas en el planeta. A su vez, si seguimos aumentando padres y madres hacia atrás, tendríamos un número de ancestros que son más de los habitantes del planeta hoy, en un mundo que estaba en realidad despoblado.  

Lo que ocurre es que esta progresión ascendente, nos muestra claramente el fenómeno del “implexo”: la progresión, en lugar de expandirse, en un momento dado, comienza a implosionar, a cerrarse. Y los mismos sujetos se repiten en varias generaciones. Hasta el punto de que siguiendo hasta lo máximo hacia atrás, no vamos a encontrar miles de millones de ancestros, sino uno o dos solos: el primer hombre o la primera mujer. O sea que en el método Sosa Stradonitz, yendo bastante hacia atrás, comenzaremos a ver al mismo sujeto clasificado con diferentes numeraciones. Y esto se produce también en los casos de matrimonios endogámicos, o sea dentro de la misma familia.  

Todo esto es algo que deben tener en cuenta los buscadores de datos genealógicos.

Es por eso que hay que tener cuidado con las ideas sobre distintas razas, etnias y los prejuicios que ello acarrea: todos los seres humanos somos mucho más hermanos de lo que creemos!

Y hay que también comprender que, si encontramos una ascendencia en línea directa con un antiguo rey, por ejemplo Carlomagno (siglo IX), más de 2.000 millones de personas podrían compartir con nosotros este ascendiente. Nada exclusivo, no? 

"No importa el idioma que hablamos o el color de nuestra piel, compartimos los ancestros que plantaron arroz en las orillas del Yangtze, los que domesticaron los caballos en las estepas de Ucrania, los que cazaron perezosos gigantes en los bosques de Norte y Sur América, y los que trabajaron para levantar la Gran Pirámide de Gizeh", nos dice Steve Olson en un artículo de la revista Nature.






martes, 24 de febrero de 2015

Los Madán: condes, marqueses y Duques - Parte I


Mientras investigaba a mis antepasados Uriondo encontré que en la monumental obra de los hermanos García Caraffa, quienes primero describen mi linaje y al final dicen: ”La casa de Uriondo se unió en el siglo pasado con la Real de España, por el matrimonio efectuado en el Palacio Real de Madrid el 6 de Abril de 1885, de Doña María de la Caridad de Madán-Uriondo, con Pedro de Alcántara de Borbón y Borbón, Duque de Durcal, Grande de España, etc.” Luego en una obra de Zenarruza, afirma: “los padres de Doña María de la Caridad, el Gobernador de Pinar del Río en Cuba don Juan Antonio Madán y Uriondo y doña Francisca de Uriondo Saavedra eran descendientes de matrimonio Uriondo-Menéndez Valdés”, mencionados por los García Caraffa, sin embargo a medida que investigaba no encontraba lazo alguno, hasta que finalmente entre papeles y desvelos, puede aclarar la cuestión, los remotos orígenes de doña María de la Caridad se encuentran en Cuartango en la familia Ruiz de Uriondo, mientras que los míos eran primitivamente Pérez de Uriondo de Marquina en la valle de Zuya, y cuyo genearca en las Islas Canarias fue su abuelo el Coronel de Infantería Feliciano de Uriondo y Pasadoyro. A pesar de que el resultado fue negativo, tenía en mis manos gran cantidad de información sobre los Madán que ostentaron tres títulos de España, siendo de origen Irlandés: Condes de Madán, Marqueses de Arucas y Duques del Dúrcal, aunque en varios trabajos se nombre escuetamente sus parentescos en ninguno lo hace de forma clara, así que a continuación presentaré el resultado colateral de ni investigación.

Don Agustín R.  Madán y Madán (1739-1796)
Don Domingo Madán, natural de Waterford en el Reino Unido, bautizado el primero de agosto de 1700, siendo hijo de Robert y Margarita Grant de la misma naturaleza, don Domingo fue doctor en Medicina, a causa de las persecuciones de contra los católicos tuvo que emigrar, su destino fue la villa de Orotava en  el Puerto Santa Cruz de Tenerife, donde hizo informaciones de nobleza el 4 de marzo de 1738 en el Cabildo, donde residió hasta 1741 y nacieron sus primeros seis hijos, posteriormente se traslada la ciudad de la Laguna donde fue médico luego de haber revalidado su título por Resolución del Consejo de Castilla el 3 de abril de 1750, tendrá 7 hijos más. Se había casado en la villa de Orotava con Josefa María Commyns, natural de dicha villa e hija de George y Mary Francis.

1.  Ricardo Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz
2.  Roberto Madán y Commyns, que sigue en Rama Primera
3.  José Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz
4.  Jorge Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz
5. Domingo Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz, que sigue en Rama Segunda - Parte II
6. Agustín Ricardo Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz el 14-4-1739 y f. en Las Palmas 27-7-1796. Canónigo, Doctor, primer catedrático de hebreo. Para une biografía más extensa ver “El tinerfeño Agustín Ricardo Madán, primer catedrático de hebreo de los realesestudios de San Isidro de Madrid
7. Margarita Madán y Commyns, n. La Laguna
8. Mateo Madán y Commyns, n. La Laguna
9. Patricio Madán y Commyns, n. La Laguna
10. Josefa Madán y Commyns, n. La Laguna
11. Martín Madán y Commyns, n. La Laguna
12. Cristóbal Madán y Commyns, n. La Laguna, casado con doña Isabel Lenard y Fonte, padre de:
a. Josefa María Nicasia Madán y Lenard, n. 14-12-1780 y f. 28-7-1827, casada en la Habana el 20-1-1800?, con su primo hermano José Joaquín Andrés Nicolás Madán y Gutiérrez (1773-1851)
b.  Domingo Celestino Madán y Lenard, n. 6-4-1782 y f. 28-5-1846 casado en su sobrina Isabel María de la O Madán y Madán (1804-1827), hija de los anteriores, Domingo e Isabel fueron padres de:
b1. Catalina Eustaquia Madán y Madán, f. 4-6-1874 casada con Patricio Ponce de León y de la Guardia,  con sucesión
b2. Isabel Dominga Madán y Madán casada el 19-6-1858 en la Catedral de Matanza con Sixto Lecouna y Bello (1836-1894), con sucesión, a quien trataremos en otra oportunidad
b3. Domingo María Madán y Madán, f. soltero 17-2-1871, acudió a la ayuda de los franceses en la guerra franco-prusiana
b4. José Joaquín Madán y Madán casado con María Magdalena Bebeagua y Bolorino, padres de: Corina Madán casada con Rodolfo Hernández Froment y de Alberto Madán casado con María de los Ángeles Govin y Govin
b5. Roberto María Arcadio Madán y Madán casado con María Rafaela Cristina de la Caridad  Rodríguez de Armas y López de Alzamendi
b6. Ricardo María Madán y Madán casado con María Concepción González
b7. Cristóbal Primo Madán y Madán casado con su prima María Isabel Alfonso y Madán
13. Isabel Madán y Commyns, n. La Laguna


Rama Primera

Don Roberto Jorge Madán y Commyns, n. Puerto Santa Cruz, f. en la Habana el 20-3-1811, casado con Antonio Gutiérrez y Sánchez, padres de:

1. José Joaquín Andrés Nicolás Madán y Gutiérrez, n. la Habana el 29-11-1773 y f. em la Habana el 16-7-1851, casado en la Habana el 20-1-1800? Con su prima hermana Josefa María Nicasia Madán y Lenard, padres de
a. Antonia María Madán y Madán n. 6-7-1803 y f. 27-4-1878, casada con Julián Luis Alfonso y Soler, padres de:
a1. Julio Alfonso y Madán. f. 1896
a2. Isabel María Alfonso y Madán casada con su primo Cristóbal Primo Madán y Madán

b. Isabel María de la O Madán y Madán, n. 18-12-1804 y f. 28-7-1827 casada con su tío .  Domingo Celestino Madán y Lenard, cuya descendencia ya vimos tratamos.

c. Rosa María Madán y Madán casada con Vicente de la Guarda y Alfonso, con sucesión

d. Antonia Josefa Madán y Madán,

e. Agustín Madán y Madán, que sigue en II

2. María Josefa Madán y Gutiérrez

II. Agustín Madán y Madán. n. 1819, f. 1885, Licenciado en Leyes, fue creado conde de Madán 15-10-1880 título que ostentó hasta su muerte, se casó con María O’ Sullivan y Rosoleiz, padres de:

a. María de los Dolores Madán O’ Sullivan, casada con José María Pedroso y Cárdenas, padres de:
a1. Luis de Pedroso y Madán, n. París y f. Tánger  9-2-1952, diplomático, V conde de San Esteban de Cañongo por rehabilitación en 1907 casado con la princesa rumana María Sturdza, padres de: Margarita de Pedroso y Sturdza, , f. en Madrid el 17 de enero de 1989, VII condesa de San Esteban de Cañongo, rehabilitó en 1985 el condado de Madán, convertiéndosa en la segunda poseedora
a2. Fernando Pedroso y Madán que sigue en III

III. Fernando Pedroso y Madán, casado con Linda Frost, fueron padres de:

a. Diego Pedroso y Frost. , n. en Chester (R.U.) el 10-7-1921, VI conde de San Esteban de Cañongo, casado el 31-7-1947 en Madrid con Carmen Fernández de Córdoba y Calleja
a1. Luz Pedroso y Fernández de Córdoba, VIII condesa de San Esteban de Cañongo, casada 15-12-1976 con Luis María Ceballos y Sáenz de Cenzano (1926-1985)
a2. Carmen Pedroso y Fernández de Córdoba
a3. Pedro Pedroso y Fernández de Córdoba

b. Carlos Luis Pedroso y Frost, III conde de Madán, casado con sra Aldasoro, padres de


b1. Carlos Pedroso y Aldasoro, IV conde de Madán desde 1994, casado con Elena Moro García Valiño

lunes, 23 de febrero de 2015

Los Ramos - Antecedentes de los Ramos Villamil

A principios del siglo XVII aparece radicada esta familia en el lugar de Rosíos, Parroquia de Santiago de Boal, Consejo de Castrepol, en la provincia de Oviedo, de donde pasaron a principios del siglo siguiente a Galicia, estableciéndose luego en La Habana y en Buenos Aires.

I.- Don Amaro Ramos, empadronado como Hijodalgo en el Ayuntamiento de Boal, casó con doña Catalina López, y tuvieron por hijo a:

2.- Don Amaro Ramos y López, bautizado en la parroquia de Santiago de Boal el 18 de abril de 1629, que aparece empadronado como Hijodalgo en el Ayuntamiento de la Villa de Boal. Casó en la referida parroquia el 2 de octubre de 1644, con doña Ana Rodriguez y Alvarez, hija de Domingo y de Catalina. Tuvieron por hijo a:

3.- Don Domingo Ramos de Espitarte y Rodríguez, bautizado en la parroquia de Santiago de Boal el 31 de Mayo de 1649, que aparace empadronado como hijodalgo en el Ayuntamiento de Boal. Casó en la referida parroquia con Doña Dominga Fernandez Pasarón y Fernández, hija de Gregorio y Dominga. Tuvieron por hijo a:

4.- Don Domingo Ramos de Espitarte y Fernández Pazsarón, bautizado en la parroquia de Santiago de Boal el 3 de noviembre de 1666, quien también aparece empadronado como Hijodalgo en el Ayuntamiento. Casó en la Parroquia de Santa maria Magdalna de Dóiras, Ayuntamiento de Boal, el 28 de enero de 1683 con doña Maria Vasquez del Villar y castrillón, hija de don Gregorio Pérez del Villar, y de doña Dominga Vásquez Castrillón. Tuvieron por hijo a:

5.- Don Francisco Antonio Ramos Vázquez, bautizado en la parroquia de Santiago de Boal el 17 de febrero de 1695, empadronado también como Hijodalgo en el Ayuntamiento de Ferrol. Casó en la parroquia de Santa Maria Magdalena de Dóiras, en la Villa de Boal, el 10 de agosto de 1724, con doña Josefa Fernández Villamil y Pérez, natural de la Villa de Ribadeo, Galicia, hija de José y de Catalina. Tuvieron por hijo a:

6.- Don Vicente Ramón Ramos y Fernandez Villamil, natural de la Villa de Ribadeo, empadronado como Hijodalgo en el Ayuntamiento del Ferrol, que obtuvo Real provisión de Hidalguía el 1° de junio de 1817, expedida por la Cancilleria de Valladolid. Casó en la Villa del Ferrol, iglesia parroquial de San Julián el 9 de mayo de 1760 con doña María Andrea Fernández y Agrela, natural de la parroquia de Santa María de Castro, Galicia, hija de Bartolomé y de Francisca. Tuvieron por hijos:

6.1. María Josefa Ramos Villamil

6.2. Manuel Ramos Villamil

6.3. Ignacio Ramos Villamil, llegó a nuestro país a fines del siglo XVIII, y contrajo matrimonio el 31 de julio de 1790 en La Merced (Libro 6-F°247) con doña Juana Maria Nepomucena Belgrano, hermana del General. Tuvieron dos hijas:

6.3.1.  Flora Ramos Belgrano, casada con su tío Miguel José Félix Belgrano, con descendencia

6.3.2. Carmen Ramos Belgrano, casada con el general Ignacio Álvarez Thomas con descendencia.

6.4. José Antonio Ramos y Fernández Villamil. Se estableció en Cuba donde caso en segundas nupcias en la catedral de La Habana el 3 de septiembre de 1809 con Josefa Gabriela Chavez y Bello, con numerosa descendencia. Por real despacho del 5 de abril de 1818, se le concedió el título de Marqués de Casa-Ramos de la Fidelidad. De José Antonio desciende María de las Nieves Yanguas Velandia y Hernández, nacida en Barcelona el 5 de agosto de 1856, que fue la V Marquesa de Casa-Ramos de la Fidelidad. Casó con Mariano Noguera y Aquavera, V Marques de Cáceres, Grande de España, diputado a Cortes, Caballero del Cuerpo Colegiado de Hijos-dalgo de la nobleza de Madrid, siendo sus descendientes los actuales Marqueses de Casa-Ramos de la Fidelidad.


Fuente: La genealogía de la familia “RAMOS” la trata Francisco Xavier de Santa Cruz en: “Historia de las familias cubanas” “LOS RAMOS “ Tomo VI, pag. 286 y siguientes.